Autopistas del Atlántico SA (Audasa) se ha convertido en la empresa más rentable del grupo Sacyr Vallehermoso. En 2006, la AP-9 aumentó un 23,9% su beneficio neto, alcanzando los 51 millones de euros. Sin incluir el pago de impuestos, el beneficio bruto de la autopista gallega es superior a uno de cada dos euros que la empresa ingresa por peajes. La subida anual automática de tarifas asegura la rentabilidad.
Más de 9 millones de coches pagaron peaje en la autopista gallega durante el 2006. Son casi 2 millones de viajes más que cuando el Estado decidió vender la AP-9 a Sacyr Vallehermoso en 2003.
El aumento de viajeros y la subida automática anual de los peajes que garantiza la concesión, han hecho disparar la rentabilidad de Audasa desde su privatización.
En 2006, Sacyr facturó 137,8 millones de euros por peajes (un 8,9% más que en 2006) y ganó 78,9 millones de euros antes de impuestos (un 20% más). Las cifras de crecimientos de tráficos, precios y beneficios son continuas. Desde la privatización, las ganancias netas de Audasa están creciendo a un ritmo anual de dos dígitos. En 2006, por ejemplo, el 6,3% del incremento se debe al aumento de coches y el 3,3% a la subida de los precios. Si Audasa era la autopista más rentable de España cuando la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) decidió privatizarla hace cuatro años, ahora está entre las más rentables del mundo.
Sacyr Vallehermoso pagó entonces 1.428 millones de euros por Audasa, junto con otros socios. En la actualidad la empresa que explota la AP-9 está incluida en la sociedad Itínere (filial de Sacyr), en la que Caixanova y Caixa Galicia poseen un 8,64% cada una. Audasa reporta actualmente más del 13% del beneficio total del grupo Sacyr y es, de largo, la concesión más rentable de las de Itínere.
Con una intensidad media diaria (IMD) de 25.060 vehículos en 2006, Audasa no está entre las autopistas más congestionadas. Pero la carestía de sus peajes (especialmente en su trayecto Vigo-Rande, que ahora abonan la Xunta y el Estado) y la elevada proporción de camiones, aumentan notablemente sus ganancias.
Una vez abiertos los tramos Vigo-Tui y A Coruña-Ferrol, la autopista gallega está totalmente concluida y, hasta ahora, únicamente está prevista una carretera gratuita y alternativa entre Vigo y Pontevedra.
Además de Audasa, existe otra autopista concesionada en Galicia. Se trata de la denominada Autopista Central Gallega (Santiago-Lalín), que tiene en fase de construcción el tramo entre Lalín y Ourense. Otra constructora, FCC, se ha hecho en los últimos años con la mayoría accionarial de esta autopista, en la que también tienen importante participación las dos cajas de ahorro gallegas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007