El desencuentro del pasado martes entre directivos de QUF, la firma propietaria de Electroquímica del Noroeste S.A. (Elnosa), y el alcalde de Pontevedra, el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores, ha agotado la paciencia de los trabajadores de la planta de Lourizán. En vista del empeño del equipo de gobierno local por cerrar la fábrica de producción de cloro por su riesgo medioambiental, la plantilla anunció ayer que "las movilizaciones van a ir a más", en palabras del presidente del comité de empresa, Jaime Iglesias, integrado en el sindicato Comisiones Obreras (CC OO).
Según adelantó el presidente del comité de empresa, los trabajadores incluso están dispuestos a presentar una demanda por prevaricación por entender que el gobierno local "actuó de mala fe" al emitir el informe desfavorable, de carácter urbanístico, preceptivo para obtener la autorización ambiental integrada.
La indignación de la plantilla de Elnosa se acrecienta por las perspectivas de crecimiento de la empresa en Lourizán. "Los directivos en Portugal nos han comunicado que entre sus previsiones está aumentar la plantilla y realizar aquí nuevas inversiones", según manifestó Iglesias. Ahora se encuentran a la espera de que se resuelva el proceso contencioso iniciado por la propia empresa a raíz de que el Ayuntamiento emitiera el mencionado informe urbanístico y, de ser favorable la sentencia, los sindicatos recurrirán "directamente a la vía penal", aseguran. "En este momento, el cierre de la fábrica está en manos de un juez, no del alcalde", matizan.
Una de las medidas previstas por los trabajadores consiste en desarrollar una campaña informativa sobre la actividad de Elnosa y cómo repercute en el día a día de los ciudadanos. "No nos vamos a resignar", insiste Iglesias. Por su parte, Xosé Luis García Pedrosa, secretario comarcal de CC OO, fue incluso más lejos y llegó a tildar a los miembros del gobierno local de "salvajes" cuyo objetivo es "dejar a los trabajadores sin empleo", a lo que agregó que "lo que se hace aquí no pasa en ningún lado".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007