Agentes de la Guardia Civil detuvieron a dos presuntos pirómanos, uno menor de edad, como supuestos autores de un delito de incendio forestal, otro de daños y un tercero de hurto de un vehículo a motor. El fuego calcinó el pasado mes de agosto 800 hectáreas en los ayuntamientos coruñeses de Santa Comba, Negreira y Serra de Outes.
Los hechos se produjeron el 13 de agosto cuando, de madrugada, los detenidos sustrajeron un vehículo en Santa Comba que posteriormente fue quemado y abandonado en Tuñas-Negreira, en las inmediaciones de Santiago. Según apuntan los investigadores, el fuego se propagó desde el vehículo a una masa forestal próxima y acabó calcinando 800 hectáreas de monte.
La Guardia Civil ha confirmado la detención de J.C.R., de 24 años, y un joven menor, de 17 años, como las personas que supuestamente incendiaron el turismo y lo abandonaron en las proximidades del parque eólico de Monte da Pena, cerca de Santiago. El instituto armado detuvo además a otras dos personas por su supuesta participación en la sustracción del coche. El caso está siendo instruido por el Juzgado de Negreira.
Sabotaje en la recogida
El conselleiro de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, mantuvo el calificativo de "sabotaje" para los daños ocasionados hace algunas semanas a máquinas de tres empresas rematantes que cortaban la madera quemada durante la crisis incendiaria de agosto en sendas parroquias de Cotobade (Pontevedra).
No obstante, evitó referirse a la existencia de mafias detrás de estas acciones, tal y como hizo el día anterior el director general de Montes, Alberte Blanco. Suárez Canal defendió que "cualquier otra interpretación" de lo sucedido es algo que le corresponde a las fuerzas de Seguridad del Estado y la Policía Judicial", informa Europa Press.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007