Se había propuesto rastrear las huellas del neorrealismo en el cine español de los cincuenta. "Epidérmicas" o casi inexistentes, fue la respuesta a la que llegó Luis Deltell al poco de iniciar su trabajo. Así que este joven profesor de Historia del Cine de la Universidad Complutense, decidió centrar su investigación en uno de los protagonistas indiscutibles del cine español de aquella década: la ciudad de Madrid.
Seis años después de comenzar aquel trabajo, esta semana presentó en la Residencia de Estudiantes el libro Madrid en el cine de la década de los cincuenta (editado por el Ayuntamiento de Madrid), donde recoge fotogramas e historias de más de 60 películas rodadas en esos años. "Los filmes de aquella época fueron mucho más críticos que los que se hacen ahora", sostiene, "y algunos de los temas que trataban siguen de plena actualidad como el asunto de la vivienda del que hablaba El pisito".
Entre los géneros que causaron furor en aquel momento, Deltell destaca dos en los que la ciudad tuvo especial relevancia: "Las películas de tono sainetesco encajaban muy bien con el humor chulapo, que no se correspondía mucho con la realidad. El sainete y el cuplé tuvieron éxito en el XIX, pero ya estaban pasados. Por otro lado, el género realista presentaba una ciudad hecha con inmigrantes, con familias de primera generación".
¿Y el escenario predilecto de la época? "Lo que no podía faltar en las comedias era la Puerta de Alcalá, el paseo del Prado y la Cibeles. En las del realismo, Lavapiés".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de marzo de 2007