A partir del viernes 16 de marzo, en España los hombres somos un poco más libres, porque, a pesar del viejo dicho, mis derechos y mis libertades empiezan donde empiezan los de mis vecinos (hoy, las mujeres) y acaban donde para ellas acaban. Aún queda camino por hacer: hagámoslo y recorrámoslo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de marzo de 2007