Para el próximo martes, 10 de abril, se ha convocado una huelga por la plataforma "diez minutos", dirigida a los médicos de familia de todos los centros de salud del país. Existen un montón de reivindicaciones dirigidas a mejorar nuestra labor profesional, pero sobre todas ellas, reivindicamos tiempo. Las numerosas demandas de los usuarios, y las crecientes disposiciones de los dirigentes sanitarios, nos obligan a disponer de él. Tiempo para escuchar a los pacientes, para comprenderlos, para aconsejarlos, para negociar con ellos alternativas diagnósticas y terapéuticas, para informar, para persuadir, para consolar, para dudar, para aprender; tiempo para enseñar, para investigar, tomar decisiones, registrar los datos; tiempo para reunirnos, trabajar en equipo, coordinarnos con los especialistas.
Esta retahíla podría ser interminable, y a cualquier colega se le podría pedir que añadiera algo de su cosecha. La congelación de los presupuestos en Atención Primaria, y la creciente apuesta de los usuarios por la sanidad privada, deberían hacer reflexionar a nuestros responsables sanitarios, así como la huida de los especialistas en medicina de familia a otros países con mejor retribución y más respeto profesional. El próximo 10 podría marcar un punto de inflexión. Esperémoslo así.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de abril de 2007