Las complicaciones del PP han llegado finalmente a las diputaciones. El presidente provincial del PP y de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, confesó ayer en relación con la decisión de Víctor Campos de abandonar la política que "tal vez, ni el presidente regional Camps, ni yo mismo, ni el alcalde de Castellón [Alberto Fabra] hemos sabido ser lo suficientemente listos como para convencerle" de que se quede. Fabra alabó a Campos al asegurar que "es la esencia del PP" y dijo "alabar y envidiar" la determinación del vicepresidente del Consell, con quien mantiene una relación de amistad y que estaba considerado su sucesor en el PP castellonense.
Fabra, imputado por varios delitos contra la Administración Pública, manifestó que la decisión de retirarse de la política anunciada por Campos la "hubiera tomado yo hace cuatro años si hubiera podido y tal vez ahora estaría más tranquilo". El presidente de la Diputación argumentó que no lo hizo "en ese momento porque ni el Partido Popular ni yo lo consideramos conveniente".
Fabra aseguró que Campos "seguirá como secretario general del PP en Castellón hasta el próximo congreso provincial". Fuentes del PP en Castellón afirman que Fabra pretende evitar una guerra de sucesión en los próximos meses por la secretaría general, a la que podrían aspirar el vicesecretario provincial, Francisco Martínez, y el coordinador provincial de campaña, Rubén Ibáñez.
Paradójicamente, aunque todo el mundo da por hecho que Fabra será de nuevo el candidato del PP a presidir la Diputación, el anuncio no ha sido formalizado.
El presidente regional del PP, Francisco Camps, aprovechó la noche del lunes una cena mitin en Xàtiva para proclamar al presidente provincial del PP, Alfonso Rus, como su candidato a presidir la Corporación provincial en caso de que volviese a ganar el PP. Un anunció con el que implícitamente dio a entender que Rus no estará en las Cortes Valencianas, tal y como pretendía, y que obliga al alcalde de Xàtiva a volcarse en la campaña electoral provincial si quiere tener expectativas de gobernar la Diputación. El actual presidente, Fernando Giner, sí acompañará a Camps en la política autonómica en la próxima legislatura.
En Alicante, Ripoll, es el único que tiene garantizada por la dirección nacional del PP su reelección como presidente de la Diputación si se gana el 27-M. Un compromiso arrancado por los zaplanistas a Ángel Acebes a cambio de aceptar la nominación de Luis Díaz Alperi como candidato a la alcaldía de Alicante.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2007