El Gobierno cubano correspondió ayer al espaldarazo político que ha supuesto la vista del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, dando luz verde a dos viejos intereses españoles: la creación de un mecanismo institucional y permanente de diálogo con España sobre derechos humanos y el levantamiento del veto a la cooperación intergubernamental, interrumpida en 2003 por Fidel Castro tras la aprobación de las sanciones de la UE en protesta por la condena de 75 disidentes. Esta decisión abre las puertas a una negociación para recuperar el Centro Cultural español.
Son los dos resultados concretos de la visita, más allá del mentado objetivo de incrementar la interlocución oficial española con las autoridades, que parece logrado tras las entrevistas sostenidas por Moratinos con los principales dirigentes del Gobierno cubano. Anoche, el presidente en funciones, Raúl Castro, lo recibió en el Palacio de la Revolución, vestido de civil, y Moratinos le entregó un telegrama del Rey dirigido a Fidel, escrito cuando don Juan Carlos sobrevolaba Cuba en su viaje a Colombia. En el telegrama, leído por Raúl Castro, el Rey saluda al líder cubano, le desea que se restablezca y expresa sus "votos de prosperidad para el querido pueblo cubano".
Moratinos y el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, firmaron ayer un "acuerdo para el establecimiento de consultas políticas, incluido un diálogo en materia de derechos humanos", que establece dos mecanismos diferenciados, uno para las cuestiones políticas y otro propiamente de derechos humanos, en los que "ninguna cuestión queda excluida". Se trata del primer mecanismo bilateral firmado por Cuba con un país de la Unión Europa para discutir asuntos de derechos humanos. Según Moratinos, "todas las cuestiones pueden ser planteadas, no hay ni una sola cuestión relativa de los derechos humanos que quede fuera de la agenda".
Pérez Roque aseguró que el mecanismo sería "útil para ambos países" y que no había "temas prohibidos", aunque advirtió de que no se trataba de "hacer un examen de la situación concreta" de cada país. A Cuba le interesa, sobre todo, "la promoción de todos los derechos humanos para todos y despojar este tema del tratamiento discriminatorio y politizado en los organismos internacionales".
Presos políticos
Que no será un diálogo fácil se puso de manifiesto en cuanto el primer periodista les preguntó sobre si habían hablado de posibles excarcelaciones de presos políticos. Roque dijo que se trataba de un "asunto interno" y reiteró la conocida posición cubana de que los encarcelados "son mercenarios pagados por el Gobierno de EE UU". Moratinos intervino a continuación: "Hemos discutido todos los temas en un clima de confianza, de entendimiento y de respeto". Pero el trabajo conciliatorio empieza pronto: la primera reunión del mecanismo de diálogo sobre derechos humanos, a nivel de directores generales de las cancillerías, será a primeros de mayo.
Tanto este acuerdo como el del restablecimiento de la cooperación intergubernamental tienen dimensión bilateral. La UE está excluida de estas medidas, pues Cuba considera improcedente cualquier acercamiento a Bruselas mientras no retire las sanciones adoptadas en 2003. "El Gobierno español ha tenido una posición de liderazgo en la búsqueda de un diálogo respetuoso y serio con Cuba, y nosotros creemos que es nuestro deber emprender un camino de diálogo con España. Con la UE todavía no se dan las condiciones", dijo el lunes Pérez Roque, durante una recepción ofrecida por la Embajada española con motivo de la visita de Moratinos.
En la recepción, el jefe de la diplomacia española expresó su satisfacción por las conversaciones y mostró de nuevo su apoyo al Gobierno cubano. "Vengo a Cuba precisamente para acompañar en los retos de futuro que tienen los cubanos y las autoridades cubanas; es la única manera de trabajar, a través del diálogo, abordando todas las cuestiones sensibles, complejas, que tenemos en la agenda común". Aseguró, en referencia a quienes han criticado su visita que "lo difícil de entender es que desde el año 1998 no hubiese habido un canciller español que visitase Cuba".
Moratinos se mostró convencido de que, al igual que España, la Unión Europea "puede también establecer una relación confiable y serena con Cuba". "Esos son los grandes retos y desafíos, retos de diálogo político, de cooperación, de desarrollo económico y financiero, y todos ellos los hemos abordado con un sentimiento de responsabilidad y de respeto", dijo.
En el terreno económico, ambas delegaciones acordaron tratar la deuda cubana con España, ascendente a 1.200 millones de euros. Desde hace meses las autoridades de ambos países están en contacto y la parte cubana ya ha hecho una propuesta formal, a lo que seguirá una reunión para conciliar cifras. También se firmará en breve la renovación del Acuerdo para la Protección Recíproca de Inversiones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2007