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BIOLOGÍA | Especies amenazadas

Un rastreo científico detecta la decadencia de los elefantes en la cuenca del río Congo

Los elefantes de la cuenca del río Congo, que para algunos científicos podrían constituir una especie diferente adaptada a las condiciones de la selva húmeda centroafricana, están en decadencia y grave peligro, debido a la caza furtiva y a los impactos de las actividades humanas en la región, según una exploración científica realizada entre 2003 y 2005, cuyos resultados se han presentado ahora.

Los investigadores recorrieron unos 2.000 kilómetros de una región remota y de difícil acceso entre el noreste de República Democrática de Congo y el suroeste de Gabón, tomando datos tanto del volumen de las poblaciones de elefantes y su distribución, como de los indicios de caza furtiva (cráneos con perforaciones de bala y sin colmillos y restos de carne en los campamentos abandonados).

Stephen Blake (Wildlife Conservation Society, Nueva York) y sus colegas, en colaboración con expertos de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (Cites) muestran en su estudio que las matanzas ilegales de elefantes y otras incursiones humanas en sus territorios modelan la distribución de elefantes y su abundancia en la región. En las proximidades de las carreteras y caminos, explican los especialistas, el impacto de la caza furtiva es mucho más importante que en las regiones más apartadas. "No se encontró ningún esqueleto con indicios de caza furtiva a más de 45 kilómetros de la carretera más próxima", explican los científicos en la revista científica online Plos.

El Cites incluyó en 1989 a los elefantes en el Apéndice I, la lista de las especies en mayor peligro, y se pusieron en marcha medidas de protección de estos animales. Pese a estar prohibida, la venta de marfil continúa, especialmente en Asia, afirman los expertos. La situación de los elefantes sigue precaria en todo el continente, excepto en la zona sur, por lo que Blake y sus colegas desaconsejan rebajar el nivel de protección de los elefantes. Aunque algunas poblaciones de la sabana estén recuperándose, si se abre el comercio de marfil se acelerará la crisis de los elefantes de la selva, dada la dinámica del tráfico ilegal.

En el Parque Nacional de Salonga, el mayor de la selva africana, situado en el corazón de la República Democrática de Congo y declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, sólo hay 1.900 elefantes, según el recuento de los científicos de la expedición. Tan sólo en dos parques nacionales del país la densidad de elefantes es superior a un ejemplar por kilómetro cuadrado. Los expertos consideran que la situación crítica del Salonga se debe a que el parque está cortado en dos territorios y lo recorren numerosas carreteras y ríos navegables, por lo que cualquier lugar del terreno protegido es accesible.

Entre las recomendaciones, Blake y sus colegas destacan mejorar la gestión de los espacios naturales y su protección, así como mantener la prohibición del tráfico de marfil y perseguir a los cazadores furtivos. Pero también comentan que sólo se puede terminar con este comercio con medidas de educación social, es decir, cuando la gente comprenda que el marfil que compran "deja esqueletos de elefantes sanguinolentos y pudriéndose en el corazón de la selva".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2007