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El monasterio de Sant Jeroni abre al público dos nuevas salas

Con cuentagotas. La familia Trénor presentó al público la apertura de dos nuevas estancias del monasterio de Sant Jeroni de Cotalba, ubicado en Alfauir, la antigua cocina y las caballerizas. La familia valenciana es propietaria del edificio desde 1842. La Generalitat declaró el convento, uno de los mejor conservados en la Comunidad Valenciana, Bien de Interés Cultural (BIC) en 1994. La Ley del Patrimonio Cultural Valenciano, aprobada en 1998, establece un marco normativo de derechos, pero también de deberes, para los propietarios de bienes protegidos, como la "conservación, difusión y fomento" de este patrimonio histórico y cultural.

Tras años de reivindicaciones por parte de asociaciones cívicas, entidades culturales y partidos políticos de La Safor, los propietarios permitieron la apertura al público de parte del monasterio en mayo de 2005. La Generalitat había destinado previamente una inversión (exigencia de los propietarios) de más de 41.000 euros para acondicionar las salas y ubicar una serie de paneles informativos. Pero la apertura fue parcial, ya que se restringió a algunas estancias de la primera planta: la antigua iglesia, el claustro inferior, sacristía, almazara, el jardín y el acueducto. A estas salas se sumaron ayer dos más: la antigua cocina del siglo XIV y las caballerizas, del siglo XVIII al XIX. Los propietarios mantienen cerradas y para su uso privado algunas de las estancias que los historiadores consideran con mayor valor histórico, como el claustro gótico superior, la armería, el locutorio, las habitaciones de la Infanta Isabel Clara y Felipe II, la habitación del arzobispo, la antigua biblioteca y la torre.

El monasterio de San Jeroni de Cotalba fue fundado a finales del siglo XIV por el duque Alfons el Vell. Pere March, procurador del duque y padre de Ausiàs March, escogió el cenobio para ser enterrado junto a su mujer Constanza. Sus muros también dieron reposo a las tumbas de Ausiàs March y sus dos esposas, Isabel Martorell y Joana Escorna. Todas ellas, menos la del poeta, fueron saqueadas. Agrupaciones cívicas y partidos políticos, como el Bloc, siguen exigiendo a la Generalitat que adquiera el monasterio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de abril de 2007