No se le conoce profesión ninguna más que la de salir en la portada de los tabloides por sus continuas fiestas nocturnas y por un abominable reality show en la televisión estadounidense. Pero ahora, sí le va mal, Paris Hilton podrá añadir a su lista de proezas la de pasar por la cárcel.
Tras ser arrestada conduciendo borracha hace varios meses, la nieta del empresario que construyó el imperio hotelero Hilton no ha cumplido con las condiciones que le impuso el juez. No se ha dignado a acudir a las citas con alcohólicos anónimos que impone la ley estadounidense cuando alguien es descubierto borracho al volante y además ha sido multada otras dos veces por exceso de velocidad. Un fiscal de Los Ángeles ha pedido para ella entre 45 y 90 días de cárcel, y 90 días de vigilancia para que no pruebe el alcohol. Aunque la petición se hizo en el mes de abril, fue el jueves 3 de mayo cuando se filtró a la prensa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007