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El caso de Javier Villanueva sufre un nuevo retraso judicial en Bolivia

El caso de Javier Villanueva, el sevillano de 30 años que fue acusado en Bolivia de haber participado en el asesinato de una fiscal en 2004, ha sufrido un nuevo retraso esta semana. Villanueva, quien estuvo 18 meses encarcelado en el penal de Palmasola en Santa Cruz de la Sierra sin que se celebrase un juicio, fue absuelto el 13 de marzo por el Tribunal Cuarto de Sentencia de la capital cruceña. No se encontraron pruebas que vincularan al ciudadano español con el atentado con coche bomba contra la fiscal Mónica von Borríes.

Nada más conocerse esa sentencia, la Fiscalía y la acusación particular anunciaron que la recurrirían. Y así fue. El pasado 14 de abril se celebró la vista oral de nuevo en Santa Cruz de la Sierra, pese a que la familia del sevillano había solicitado que el caso se trasladase a otra ciudad debido a que el padre de la fiscal muerta también es magistrado en la corte cruceña. En teoría, según la legislación boliviana, la solución al caso tendría que haber llegado antes del 3 de mayo, es decir cuando se cumplían los 20 días desde que se celebró la vista oral. Pero no. El padre de Javier, Francisco Villanueva, ha estado toda la semana pendiente del teléfono y de los rumores que le llegaban desde Santa Cruz sin que al final se haya hecho público el resultado del recurso.

La cuestión no es baladí. El padre confía en que los magistrados ratifiquen la sentencia absolutoria, ya que la Fiscalía, liderada por Hugo Iquise, no ha presentado ninguna prueba nueva. Además, la familia espera que se levante la orden de arraigo que pesa sobre el sevillano. Pese a que Villanueva fue absuelto, se le mantuvo esa orden que le impide salir legalmente de Bolivia para, según la Justicia, evitar una posible fuga.

La Fiscalía y la acusación particular han vuelto a pedir en su recurso para Villanueva, del que dicen que perteneció a un supuesto entramado criminal liderado por un ex alto mando militar boliviano, una pena de 30 años de cárcel, el mayor castigo que se contempla en la legislación boliviana. Si por el contrario los magistrados ratifican el fallo absolutorio, a la acusación todavía le quedaría acudir al Tribunal Constitucional. Lo que espera la familia es que se le levante de una vez la orden de arraigo y que se ponga fin a este asunto que ha durado tres años.

Villanueva fue detenido el 28 de abril de 2004. Pasó 18 meses encarcelado en la prisión de Palmasola. Al cabo de ese tiempo, tuvo que salir de allí porque se había cumplido el plazo máximo en el que una persona puede estar presa en Bolivia sin que se celebre un juicio y sea condenado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007