El socialista Francesc Antich ya gobernó en Baleares entre 1999 y 2003. Dirigió una complicada coalición de cinco partidos sin apenas apuro, pero en la reválida el PP recuperó su mayoría absoluta y Antich volvió a la oposición. En las pasadas elecciones generales de 2004 consiguió escaño de diputado nacional, donde ha trabajado en los últimos meses. Ahora regresa a Baleares, donde ha sido ya alcalde y presidente autonómico, para intentar su tercer asalto, nuevamente contra el popular Jaume Matas, a la presidencia de la comunidad autónoma.
Promesa estrella. "El futuro está en la competitividad y la diversificación, con protección medioambiental. La apuesta contundente por el estado del bienestar, con políticas de vivienda, sanidad y educación".
Principal problema a resolver. "Un modelo de corto plazo con destrucción territorial que genera una fuerte especulación y rebaja la calidad de vida".
Valoración sobre el rival. "Matas tiene un proyecto que no piensa en todos, que se mueve en la improvisación y los golpes de efecto: ayer una ópera y hoy no sé con que nos despertaremos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007