El ex presidente del Gobierno José María Aznar "en ningún momento quiso minusvalorar el riesgo de mezclar alcohol y conducción", afirmaron ayer fuentes del entorno de actual presidente de la Fundación FAES.
Aznar, tras recibir anteayer en Valladolid la distinción de Bodeguero de Honor de la Academia del Vino de Castilla y León, hizo unas declaraciones en las que se mostró a favor del consumo moderado de vino y de la defensa de "la libertad" individual. Y, asimismo, criticó las medidas que dicen al ciudadano que "no puede ir a más de tanta velocidad, no puede comer hamburguesas de tanto y, además, se le prohíbe beber vino; déjeme que decida por mí, en eso consiste la libertad", subrayó con ironía. Según estas fuentes, Aznar "es un firme convencido de la necesidad de ser muy riguroso con este asunto, como demostraron las medidas que adoptó durante su mandato en el Gobierno".
Las polémicas declaraciones de Aznar suscitaron duras reacciones desde las asociaciones de víctimas de la carretera. El presidente de la asociación estatal para la Defensa e Integración de los Accidentados (DIA), Francisco Canes, exigió a Aznar "que se disculpe ante los miles de familiares de personas que han fallecido por culpa de otros que iban bebidos", mientras que la vicepresidenta de la asociación Stop Accidentes, Jeanne Picard, se mostró "indignada" y aseguró que "podría hablarse incluso de apología del terrorismo".
"El efecto del vino"
Si ya el jueves por la noche el director de Tráfico, Pere Navarro, calificó las declaraciones de Aznar de irresponsables y las atribuyó al "efecto del vino y de la proximidad de las elecciones", el secretario de Política Municipal del PSOE, Álvaro Cuesta, habló ayer de que pudo haber "cierto efecto euforizante" en las palabras de Aznar, ya que se encontraba en un acto de homenaje al vino.
La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, señaló, tras el Consejo de Ministros de ayer, que esas declaraciones "por su irresponsabilidad, se comentan por sí mismas". El subsecretario de Interior, Justo Zambrana, las tildó de "inauditas, por no decir impresentables", y afirmó que no es adecuado que un ex presidente del Gobierno realice "bromas carpetovetónicas" con un problema que acarreó más de 4.000 muertos el año pasado.
El portavoz socialista en la Comisión de Seguridad Vial del Congreso, Victorino Mayoral, tachó de "irresponsable y antisocial" al ex presidente, "porque el 40% de las muertes en carretera obedecen precisamente al alcohol y la velocidad". Para el consejero de Interior de Cataluña, Joan Saura, Aznar demostró que las vidas humanas "le importan poco".
Por su lado, el líder del PP, Mariano Rajoy, eludió pronunciarse sobre las manifestaciones de Aznar porque no comenta "las declaraciones de todo el mundo". El diputado del PP Federico Souviró dijo que Aznar "reivindica la responsabilidad personal frente al intervencionismo patológico de este Gobierno" y que "Aznar mantiene una postura liberal en el tema de la ingesta de alcohol".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007