El departamento antiterrorista de la policía afgana asegura que el insurgente Said Ahmed, detenido el pasado 25 de marzo, es el presunto responsable del atentado que costó la vida a la soldado española Idoia Rodríguez, fallecida el pasado 21 de febrero. Said Ahmed fue retenido, junto con otros dos rebeldes, que también permanecen en la cárcel, en un control de carreteras en la provincia de Herat.
En Madrid, el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, confirmó que había sido informado por la Embajada de España en Afganistán del resultado de las investigaciones de la policía afgana, informa Efe. El documento indica que "gran parte" de los atentados cometidos con explosivos en las provincias de Herat y Farah, fueron "organizados" por Said Ahmed.
La soldado Rodríguez murió cuando pisó una mina el vehículo en el que se desplazaba, integrado dentro de un convoy que regresaba, tras cumplir su misión, a la base española de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), situada en la ciudad de Herat, la capital provincial. El mandato de esa base se extiende también a las provincias limítrofes de Farah, Gor y Badgis, donde está el equipo de reconstrucción español.
Said Ahmed es, supuestamente, el "dirigente responsable de la célula terrorista que cometió un importante número de atentados contra las autoridades civiles y soldados de la coalición internacional". Al parecer, dijo el ministro, se trata de un "personaje clave en el esquema de la insurgencia de la zona oeste del país".
Mano dura con la insurgencia
Los especialistas en derechos humanos consultados señalan que el Gobierno afgano se encuentra "fuertemente presionado" por mostrar ante los países europeos con tropas en Afganistán que tiene mano dura con la insurgencia. Sobre todo, después de la excarcelación de cinco talibanes para lograr la liberación del periodista italiano secuestrado el mes pasado. Sin embargo, los especialistas destacan que en los últimos meses el espionaje y las fuerzas de seguridad afganas han experimentado una sensible mejora, por lo que "no es de extrañar" que obtengan logros en la lucha antiterrorista y contra la insurgencia.
Alonso indicó que la única conexión de España con la operación de las fuerzas de seguridad y la inteligencia, que permitió la captura de los tres talibanes, fue el traslado en avión a Kabul de los tres sospechosos.
Según la justicia afgana, los tres detenidos deberían de haber sido remitidos al juez tras un interrogatorio policial inferior a un día. No deja de sorprender que sea la policía la que informe sobre un detenido hace casi seis semanas. No se sabe si ya se han presentado cargos contra ellos.
El ministro de Defensa expresó su confianza en que la detención de los tres supuestos insurgentes sea "manejada como corresponde a un Estado de derecho". Respecto a la posibilidad de que se formule una acusación contra Ahmed desde España, Alonso indicó que la "responsabilidad" de juzgarlo corresponde a la justicia afgana.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007