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La huelga del naval atasca el centro de Vigo y amenaza con recrudecerse el lunes

La patronal considera "absurdo" el conflicto, para el que ve "muy difícil salida"

Con varios cortes de tráfico en puntos neurálgicos del centro de Vigo, los trabajadores del naval, en su segunda jornada de huelga indefinida por incumplimiento del convenio firmado el año pasado, consiguieron sembrar el caos en el tráfico rodado de la ciudad durante la mañana de ayer. No hay el menor viso de arreglo entre las partes. El presidente de la patronal, José María Hidalgo, la considera una "huelga absurda, en la que no hay nada que negociar". Los representantes sindicales amenazaron con recrudecer las movilizaciones a partir del lunes.

"El tono del lunes no será ni el de ayer ni el de hoy", advirtió Ramón Sarmiento, de CC OO, en la asamblea celebrada a mediodía en la Praza do Rei, ante unos 1.500 trabajadores. Fue el final de jornada, que comenzó con asambleas informativas en los centros de trabajo y continuó, camino de esa asamblea general en la plaza del ayuntamiento, con momentáneos cortes de tráfico en diversos puntos neurálgicos de la ciudad.

Los sindicatos (CC OO, CIG, UGT y CUT) motivan la huelga en el incumplimiento patronal de dos puntos del convenio firmado el año pasado: la gestión de la bolsa de empleo (que empezó a funcionar en marzo) y la progresiva contratación como fijos del 45% de trabajadores eventuales. Antolín Alcántara, de CIG, afirmó ayer que el sector "tiene por delante un conflicto duro que no queda más remedio que ganar".

El conselleiro de Traballo, Ricardo Varela, terció en el conflicto para afear a los empresarios, y en concreto "a una empresa", el incumplimiento del acuerdo sobre contratos indefinidos. "Los convenios son para cumplirlos", advirtió. La patronal, mientras, asegura estar interesada en cumplir el convenio, según José María Hidalgo, presidente de la Asociación Gallega de Industriales Metalúrgicos (Asime). "Pero no podemos poner nada sobre la mesa para negociar. Yo mismo he preguntado a los sindicatos y no han sabido responderme. Es una situación sin salida y una huelga absurda", afirmó.

Como apreciación personal, la atribuyó al "interés de alguien" en utilizar el sector del metal "para montar en la calle el follón que no hacen otros colectivos también en huelga", como el sanitario y los profesores. Hidalgo rechazó que las empresas auxiliares estén incumpliendo el convenio. Del total de 170 empresas, dijo, 130 ya fueron visitadas por la Inspección de Trabajo sin que se encontraran irregularidades.

Una de las incumplidoras, según los sindicatos, sería Monesa, del Grupo Nervión, que tiene 250 trabajadores en Vigo y el proyecto de irse. Hidalgo afirmó que la plantilla del grupo es de 20.000 empleados en la que se supera el 45% de fijos, porcentaje que no se alcanza entre los 250 que operan en Vigo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007