Cuatro soldados estadounidenses murieron ayer y otros nueve resultaron heridos en tres ataques registrados en Irak, lo que eleva a siete el número de militares de Estados Unidos fallecidos desde el jueves.
Dos de los soldados perdieron la vida y otros seis sufrieron heridas tras ser atacados por un grupo de hombres armados en el sur de la capital iraquí, mientras que dos marines fallecieron cuando un artefacto colocado en los arcenes de la carretera explosionó al paso de su vehículo en la provincia de Al Anbar. Con estas nuevas bajas, el recuento de militares estadounidenses muertos en Irak alcanza ya los 3.360, desde que en marzo de 2003 su Ejército comenzase la invasión del país.
MÁS INFORMACIÓN
La insurgencia lanzó también ayer ataques contra las fuerzas de seguridad iraquíes, matando a cinco policías cuando patrullaban en una misión de rutina el barrio bagdadí de Malhaniya. La policía iraquí informó por otro lado del hallazgo de 25 cadáveres con señales de tortura en diferentes puntos de Bagdad. Las víctimas fueron presuntamente secuestradas y luego asesinadas por escuadrones de la muerte chiíes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007