Montjuïc celebró ayer la clasificación del Espanyol para la final de la UEFA con una tarde de buen fútbol, temperatura agradable, terreno de juego en buenas condiciones y una incontestable victoria, a la que sólo puso reparos Javier Aguirre, entrenador del Atlético de Madrid. El técnico mexicano se lamentó de lo que le viene ocurriendo a su equipo -el Atlético menos goleador de la historia- en los últimos cuatro partidos: "Hemos vuelto a encajar un gol antes del minuto 15. Salimos dormidos, no conectados, desde el primer mintuo y luego nos toca nadar contra corriente". Después de observar que no hay ninguna orden desde el banquillo sobre la conveniencia o no de tirar el balón fuera del campo cuando un rival está en el suelo -"la decisión corresponde a los jugadores"-, el entrenador del Atlético se quejó de una decisión del árbitro por no pitar un penalti por manos de Moisés Hurtado. "Yo creo que el partido ha sido bueno por el juego y el resultado", contestó Valverde, entrnador del Espanyol, que ayer hizo debutar a Ángel, del filial.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de mayo de 2007