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Cataluña tras el 27-M

Mas propone que el presidente catalán se elija en una segunda vuelta como en Francia

Montilla expresa al líder de CiU su temor a un avance de las generales por la ruptura de la tregua

Convergència i Unió quiere cortar como sea la sangría de poder institucional por culpa de los pactos de izquierda. Ayer, Artur Mas propuso a José Montilla, con quien se reunió durante casi dos horas, reformas legales para "respetar" la fuerza más votada en las urnas. Por ejemplo, propuso que la presidencia de la Generalitat se decida en una segunda vuelta entre los dos candidatos con más respaldo electoral. Mas y Montilla analizaron también los avances en el despliegue del Estatuto. El presidente expresó su temor de que la ruptura de la tregua de ETA comporte un adelantamiento de las elecciones generales y, por consiguiente, un freno a los traspasos competenciales a la Generalitat.

CiU está comprobando día a día hasta qué punto el tripartito puede desalojarla de la presidencia de algunas instituciones catalanas. Primero Artur Mas, tras vencer en las elecciones autonómicas. Ahora, los pactos en las diputaciones de Lleida y Girona y en un sinfín de municipios tras los comicios del 27-M. Una práctica que ayer Mas calificó de "perversión del sistema democrático" y así se lo expresó a Montilla.

Los nacionalistas pretenden frenar como sea en el futuro lo que parece convertirse ya en una costumbre. El líder de CiU propuso ayer a José Montilla un paquete de reformas legales para premiar a la formación con más apoyo en las urnas y anunció que las presentará a partir de septiembre, cuando se reanude el periodo de sesiones parlamentario.

El tripartito quiere promover en esta legislatura la aprobación de una ley electoral catalana y CiU considera que sería un buen momento para que incluyera sus propuestas. Así, los nacionalistas apostarán por la elección del presidente en una segunda vuelta, entre los dos candidatos que resulten vencedores en la primera. Un sistema similar a las presidenciales francesas. Igualmente, propondrán que cada comarca y los 13 distritos de Barcelona elijan a un parlamentario por el sistema mayoritario y el resto de la Cámara por el proporcional, sin especificar el ámbito de la circunscripción. Respecto a la elecciones de alcaldes, Mas se limitó a reclamar el "respeto" a la formación mayoritaria, a sabiendas de que cualquier modificación de la ley electoral depende del Congreso de los Diputados.

El presidente y el líder de la oposición analizaron, en las casi dos horas de entrevista -la segunda de esta legislatura- el estado de las negociaciones para la aprobación de los cuatro pactos nacionales: inmigración, infraestructuras, investigación y desarrollo y vivienda. Mas supeditó la presencia de CiU a que estos acuerdos incorporen iniciativas de la federación.

Aunque el líder nacionalista se mostró muy escéptico sobre los avances conseguidos hasta el momento, expresó su convicción de que el Pacto Nacional de la Vivienda pueda bendecirse en los próximos meses, una vez que el tripartito renuncie al punto que prevé la expropiación del usufructo de las viviendas desocupadas.

Sobre el despliegue del nuevo Estatuto, el consejero de la Vicepresidencia, Josep Lluís Carod, que actuó como portavoz, comentó que tanto Mas como Montilla expresaron su preocupación por el hecho de que un avance de las elecciones generales pueda paralizar el traspaso de competencias a la Generalitat. Con posterioridad, Mas se desvinculó de este análisis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007