Un espectacular fuego ardió ayer durante horas en la confluencia de la calle de Calàbria con París. Un corrimiento de tierras por las obras en el solar de la Bayer rompió una tubería de gas, que deflagró y originó una enorme llama que alcanzó los 10 metros de altura. A pesar de la espectacularidad del incidente no hubo que lamentar daños personales. 11 vecinos de la zona tuvieron que ser desalojados de sus casas por precaución.
La deflagración tuvo lugar en el solar en el que se levantaba la antigua fábrica Bayer, donde un grupo inmobiliario construirá aparcamientos y bloques de pisos. Al filo de las 12.00 horas, un muro de contención de las obras se derrumbó por causas que ayer se desconocían, provocando el hundimiento de la acera y de parte de la calzada de la calle de Calàbria que bordea el solar. Según los Bomberos de Barcelona, al caer el muro una piedra pudo impactar contra la cañería de Gas Natural, provocando un chispazo y la deflagración.
Un total de 11 vecinos de los números 65 y 67 de la calle de Calàbria fueron desalojados de sus casas y trasladados a un centro de la tercera edad próximo, donde permanecieron mientras duró el escape. "Hemos tomado esta medida por precaución", señaló un portavoz de los Bomberos. El incidente también causó el corte del suministro de agua y luz a cerca de 350 vecinos del barrio.
Los técnicos de Gas Natural no pudieron cortar la fuga hasta pasadas las 17.00 horas, por lo que se vivieron momentos de nerviosismo entre los vecinos, que no sabían cuándo podrían volver a sus casas. "Hemos tardado lo que teníamos que tardar para solucionar un problema tan delicado", señaló ayer una portavoz de Gas Natural. "Se trata de una avería muy compleja que no se arregla cerrando una simple llave de paso. Nuestros técnicos han tenido que realizar varias catas en el suelo para localizar el punto exacto de la cañería en el que podían intervenir para ahogar el escape", añadió.
Quejas de los vecinos
A pesar de las espectaculares dimensiones del fuego y del olor a gas que se extendió por la zona, los Bomberos aseguraron que en ningún momento hubo peligro para los vecinos. Sin embargo, muchos de ellos vivieron momentos de nerviosismo e incertidumbre. "He oído un fuerte ruido y he salido a la calle a ver qué pasaba. Luego, la policía no me ha dejado volver a mi casa. No sé si voy a poder dormir en mi piso porque nadie me dice nada", se quejó Leonor Fernández, vecina de uno de los dos inmuebles desalojados antes de que pudiera regresar, a media tarde, a su casa. "He salido con lo pueto y hasta ahora. Voy a demandar a la inmobiliaria por daños morales", relató Fabián Colmán, vecino del mismo bloque.
El grupo inmobiliario Vertix es el promotor de las obras que se realizan en el solar en el que se inició la deflagración. La empresa declinó hacer comentarios "hasta que esté todo aclarado". Tanto el Ayuntamiento como Gas Natural se consideran parte afectada por el incidente. "Siempre pedimos responsabilidades cuando se produce un daño en nuestra red de cañerías", señaló una portavoz de la gasista. "Pero antes queremos estar seguros de cuál ha sido el origen", añadió.
En la misma línea se expresó un portavoz municipal. "Primero veremos qué ha pasado y si se demuestra que la responsabilidad ha sido de la inmobiliaria no habrá problemas porque ya hemos comprobado que tiene los papeles en regla".
Las calles de París y Viladomat estarán cortadas al tráfico tres semanas hasta que se repare el muro de contención, cuya caída arrastró un trozo de calzada.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007