El alcalde electo de Castellón, Alberto Fabra, ha reorganizado el organigrama político del consistorio para disipar la responsabilidad y otorgar mayor poder al que hasta ahora era concejal de urbanismo, Javier Moliner, que, a partir del día 16, será vicealcalde. Moliner coordinará las cuatro grandes áreas en las que han concentrado las obligaciones municipales (economía y hacienda, servicios a la ciudadanía, desarrollo sostenible y seguridad pública) y, además, tendrá como funciones la coordinación institucional y territorial, la coordinación de distritos y de las áreas de gobierno, la delegación de modernidad y de relaciones con la UE, entre otras. Moliner inicia esta segunda legislatura como concejal con un poder mucho mayor del que ostentaba hasta ahora ya que también se hará cargo del área de desarrollo sostenible, que incluye urbanismo. Las otras tres grandes áreas estarán ocupadas por Juan José Pérez Macián, Carmen Amorós y Joaquín Torres sobre los que el propio Alberto Fabra admitió ayer la delegación de un "poder importante".
Además, en aplicación de la ley de grandes ciudades, el alcalde ha recurrido a la posibilidad de nombrar un concejal no electo que, en este caso, será José Masip, el candidato que no salió elegido al perder el PP un concejal respecto a las anteriores elecciones. Masip ostentará la delegación de Hacienda.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007