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El Barça se lleva en la tanda de penaltis la Copa Catalunya

Con la mente puesta en el próximo derby, el sábado en el Camp Nou, el Barça y el Espanyol disputaron la final de la Copa Catalunya, con las alineaciones trufadas de futbolistas del filial. 7.000 espectadores la presenciaron en el campo del Sabadell. En un duelo insulso y desbravado, donde ambos atacaron mejor que defendieron, venció el Barça, que ganó el título en la ronda de penaltis después de que los 90 minutos de partido se cerrarán con empate a un tanto. Abrió el marcador Ezquerro nada más empezar y empató Pedraza, jugador del filial del Espanyol, mediado el primer tiempo. El Barça sólo alineó a seis jugadores de su plantilla profesional: Jorquera, Belletti, Oleguer, Sylvinho, Motta y Ezquerro. El Espanyol contó con siete. Todo le fue favorable al Barça cuando apretó en la zona de tres cuartos y adelantó sus líneas. Entre otras cosas, porque el Espanyol se atragantó de inicio en la creación. Pero solucionó el problema al ensanchar el campo.

Motta sudó de lo lindo para contener las llegadas de Corominas. No le acompañó en sus movimientos y el Espanyol encontró en el media punta el mejor de los filones. Corominas estrelló un balón en el larguero. Tres goles se anularon por fuera de juego, dos del Espanyol y uno del Barça, y el partido se decantó para los azulgrana, infalibles en la tanda de penaltis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007