El socialdemócrata Wouter Bos, ministro holandés de Finanzas, declaró ayer ante el Congreso que espera ver despejado el futuro de ABN Amro a partir de agosto. Ese mes debería conocerse ya la decisión del Tribunal Supremo acerca de la demanda presentada por los accionistas, y apelada luego por el propio banco, por no haber sido consultados sobre la venta de La Salle a Bank of America. De la suerte de la filial estadounidense de ABN depende toda la operación anunciada en abril. Bos señaló asimismo que su obligación es comprobar que la compra de ABN no desestabilice la economía nacional ni comporte riesgos del sistema de pagos. Si se cumplen estas condiciones, dará el visto bueno, comentó.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007