Todas las asociaciones de víctimas del terrorismo reaccionaron ayer al comunicado de ETA -que ha anunciado que volverá a matar- reclamando unidad a los partidos democráticos en la lucha antiterrorista. Pero ahí se acabó la unanimidad: mientras la asociación mayoritaria, la AVT, arremetía contra el Gobierno por "ceder al chantaje" y permitir que la banda se haya hecho "más fuerte" en los últimos meses, otras víctimas se limitaban a pedir que se aplique la ley con firmeza y ofrecían su apoyo al presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
La AVT volvió a acusar a Rodríguez Zapatero de impulsar un "proceso de rendición" ante los etarras y afirmó, en un comunicado, que las palabras de ayer del presidente prometiendo firmeza contra ETA no serán creíbles si no hace dos cosas: devolver a la cárcel al etarra Ignacio de Juana Chaos, instar la ilegalización de Acción Nacionalista Vasca (ANV) -partido para el que Batasuna pidió el voto- y del Partido Comunista de las Tierras Vascas, y pedir -a través de la fiscalía- el ingreso en prisión de Arnaldo Otegi, portavoz de Batasuna. La banda terrorista ha aprovechado los meses de alto el fuego "para hacerse más fuerte y reestructurarse", según la AVT, y ahora sólo queda que PP y PSOE vuelvan al Pacto Antiterrorista.
Más suave fue el tono empleado por la Fundación de Víctimas del Terrorismo, presidida por Maite Pagazaurtundua, que hizo un "llamamiento a la unidad de los demócratas" y a la acción de la justicia "contra los terroristas y todos aquellos que los amparan, justifican y respaldan". La Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas también apostó por la "unidad" y el uso de "todos los medios legales y policiales" para acabar con ETA. Su portavoz, Roberto Manrique, consideró "vergonzoso" que se intente sacar réditos electorales del fin de la tregua, y recordó que "todos los gobiernos han dialogado con ETA, con o sin tregua".
Consuelo Ordóñez, portavoz del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), subrayó que cuando estaba en vigor el Pacto Antiterrorista "se vivía mucho más tranquilo". "[Los proetarras] ahora están más crecidos que nunca", dijo. El Foro Ermua pidió al presidente del Gobierno que adelante la convocatoria de elecciones y saque "enseñanzas de esta nueva tregua trampa", y Basta Ya exigió directamente la dimisión de Rodríguez Zapatero. El filósofo Fernando Savater reprochó al presidente que no haya hecho la más mínima "autocrítica" sobre su política antiterrorista.
Ana Iríbar, viuda del concejal del PP asesinado Gregorio Ordóñez, insistió en la vuelta al Pacto Antiterrorista y pidió al presidente que "se remangue" para hacer frente a ETA. Teresa Jiménez Becerril, hermana del edil del PP también asesinado Alberto Jiménez Becerril, expresó un temor: "Ahora [los proetarras] están en muchos ayuntamientos, tienen nuestros datos, son más fuertes, tienen mayor poder económico, más posibilidades de atacarnos y nosotros menos de defendernos". Y Conchita Martín, viuda del teniente coronel Pedro Antonio Blanco -primer asesinado por ETA tras la tregua de 1998-, afirmó que el Gobierno será "responsable" de cualquier nueva víctima, porque "dio alas a los asesinos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007