El cuarzo de la mina de Serrabal, afectada en parte por el trazado del futuro AVE Santiago-Ourense, es raro en Europa y muy valioso porque permite fabricar un tipo de silicio imprescindible para la energía solar. Los 700 trabajadores del grupo empresarial de Villar Mir, al que pertenece esa explotación situada en Boqueixón-Vedra, se pusieron ayer en pie de guerra contra la negativa del Ministerio de Fomento a variar el trazado. Finalmente, los trabajadores lograron del Gobierno el compromiso de que cambiaría la línea del AVE si afectase a los puestos de trabajo.
Los trabajadores de la mina de Serrabal y de las plantas de Ferroatlántica en Cee y Arteixo, integradas en el grupo de Villar Mir, se reunieron en A Coruña, con el presidente del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y tres conselleiros. Los sindicatos lograron arrancar al Gobierno el compromiso de que cambiará la vía del AVE, por mucho que suponga retrasar su construcción, si se determinase que el trazado actual repercutirá en el empleo y el tejido industrial de Galicia.
"Pero estamos convencidos, con los estudios y datos que tenemos, que la afección a la mina de Serrabal es mínima y nula la repercusión en el empleo y la industria", afirmó el presidente del Adif, Antonio González Marín, tras la reunión, celebrada en la Delegación del Gobierno, con los conselleiros de Política Territorial, de Traballo y de Industria así como los dirigentes sindicales de CIG y UGT, entre otros.
Fomento descartó variar el trazado del futuro tren veloz a raíz de los resultados de un estudio de la Universidad de Oviedo, dirigido por el decano de la Facultad de Geología, que demuestra que frente al gran retraso de las obras del AVE que supondría el cambio, la afección de la mina es pequeña y en todo caso no afectará a su rentabilidad ni a sus reservas.
Adif organizará ahora una reunión entre esos expertos y los sindicatos para explicarles cómo y cuánto está afectada la mina de Serrabal "y darle garantías de que no hay peligro" para los empleos no sólo del grupo Villar Mir sino para el conjunto del tejido industrial de Galicia, dado que ya están en marcha varios proyectos para la construcción de paneles solares a partir del cuarzo que se extrae de esa explotación.
Variar el actual trazado del tramo Boqueixón-Vedra para que no atraviese la mina supondría retrasar de 24 a 32 meses la construcción del AVE. De acuerdo con ese estudio realizado en Oviedo, que incluye mediciones realizadas en octubre de 2006, el proyecto ferroviario, tal y como está planteado ahora, afecta a un 10 ó 12% de la explotación, "un pequeño triangulo" con cinco millones de toneladas de reservas minerales, de las cuales sólo 1,4 millones son del preciado cuarzo metalúrgico. Al ritmo actual de extracción y excluyendo esa parte afectada por el AVE, la mina de Serrabal tiene garantizadas sus reservas y su rentabilidad para otros 48 años, destacó el responsable de Adif. "Si se viesen afectados el empleo o el tejido industrial de la comunidad, tendríamos sensibilidad de sobra para estudiar un cambio de trazado", prometió González.
Tras el compromiso de Fomento de organizar esa reunión con los expertos de la Universidad de Oviedo, los trabajadores levantaron los encierros que habían iniciado por la mañana en los ayuntamientos de Arteixo, Cee y Vedra. Los secretarios generales de la CIG y UGT, que forzaron su participación en la reunión de ayer, sospechan de los datos de ese estudio sobre la afección real a la mina, pero aceptaron sentarse con sus autores para conocer el real impacto del trazado del AVE.
El responsable del Adif reconoció que el dueño de la explotación minera, que bloqueó durante meses el proyecto ferroviario, "ya no habla de dinero", ni de indemnización millonaria. Villar Mir solicitó al Gobierno que amplíe otros 30 años la concesión de Serrabal, que finaliza el 8 de enero de 2008. Y ese es para el Gobierno otro argumento definitivo que prueba que la explotación minera resulta rentable, aunque el futuro AVE atraviese una parte "mínima" de sus reservas. Los sindicatos exigen al Gobierno que condicione la prórroga de la concesión minera a que el empresario amplie y cierre el ciclo productivo de silicio en Galicia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007