Fidel Castro incrementa su presencia en Cuba y poco a poco regresa a los hogares cubanos. Sólo 48 horas después de su última aparición en televisión, con motivo del encuentro que sostuvo el sábado con un dirigente vietnamita, el mandatario volvió a las pantallas en horario de máxima audiencia, esta vez para conceder la primera entrevista desde que fue intervenido quirúrgicamente, hace 10 meses, aunque no aclaró qué papel político pretende desempeñar.
Castro contó anécdotas de sus pasados viajes a Vietnam, recordó capítulos de la guerra vivida por ese país contra EE UU y realizó un detallado análisis de los avances económicos y sociales de Vietnam en los últimos años. "Son unos campeones", dijo.
La conversación de Castro con el presentador del programa político Mesa Redonda duró cerca de una hora, y el motivo aparente fue comentar la vista de tres días que realizó a Cuba el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, Nong Duc Manh, con quien se reunió el sábado. Castro apareció repuesto y con buen semblante, aunque vestido con el mismo chándal deportivo que utiliza desde que cayó enfermo.
Castro habló pausadamente y con su habitual meticulosidad, y se metió, con papeles en la mano, en datos estadísticos de la producción de petróleo de Vietnam, el número de hogares electrificados o la cantidad de vietnamitas que nacen cada año. Todo para decir que es un país dinámico, cuyas experiencias interesan a Cuba. También se refirió a su estado anímico y de salud para anunciar que estaba bien y que ya se "ha acabado el secreto de Estado". "Ya dije que ahora estaba mejor alimentado; estoy haciendo lo que debo hacer", dijo, e indicó que seguirá con sus comentarios en el diario Granma y con comparecencias en televisión.
El anuncio de la entrevista, el día antes, fue suficiente para desatar una marea de expectativas y rumores. Muchos cubanos -y también analistas extranjeros y diplomáticos- veían en la entrevista una oportunidad para descifrar señales de futuro. ¿Está preparando Fidel Castro su regreso al mando? ¿Se lo permitirá su salud? ¿Qué significa el incremento de su presencia y su vuelta televisiva? ¿Cambiará la actual estructura de gobierno, con Raúl Castro a la cabeza y un equipo en el que son figuras clave el vicepresidente, Carlos Lage, y el canciller, Felipe Pérez Roque?
Algunas personas comentaban ayer que el hecho de que todavía aparezca con chándal deportivo y no de uniforme verde oliva significa que Castro no está listo para volver, o que no puede, o que no desea interferir en la actual fórmula de gobierno. Otros, fidelistas declarados, opinan que no es casual su reaparición y vuelta a los primeros planos informativos. Pero hasta los más optimistas dicen que aunque la mejoría de Fidel es visible ello no implica que vaya a volver como antes, incluso piensan que esa no sería la mejor variante. "Si regresa al día a día va a agravar su salud; sería más lógico que se quede donde está y se preserve para aprovechar su sabiduría y su experiencia", comentó el periodista jubilado Marcelino Ortiz.
Este criterio, cada vez más extendido en la isla, parece ser incluso el oficial. Ayer, Granma publicaba una declaración conjunta cubano-vietnamita sobre la visita de Duc Manh. Luego de citar a Fidel Castro con todos sus cargos de Gobierno, la declaración asegura que su entrevista con el dirigente vietnamita sirvió para "poner en evidencia" los "profundos sentimientos de especial amistad y hermandad". Pero fue "el Segundo Secretario del Partido Comunista Cubano, General de Ejército Raúl Castro" quien encabezó la delegación cubana en las conversaciones oficiales y firmó los acuerdos. Eso sí, en lo representativo, Fidel primero, hasta el final.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007