El descenso de universitarios de los últimos años no ha afectado a todas las carreras por igual. Los títulos de disciplinas más generalistas, que han recogido tradicionalmente a los alumnos sin una vocación clara, son las más afectadas. En los últimos cinco cursos, ocho disciplinas han perdido más de 10.000 alumnos (164.000 entre todas). Sobre todo han bajado en Derecho (53.000) y las carreras de Económicas (25.000). Sin embargo, otras carreras que responden a sectores en expansión o nuevas necesidades, como Turismo, Educación Social o Ciencias de la Información, han ganado más de 10.000 cada una.
El mapa universitario español está cambiando a pasos agigantados. La necesidad de reordenar la oferta de carreras, para aprovechar mejor tanto los espacios como los profesores, se ha venido señalando porque cada vez hay más carreras con muy pocos alumnos. Pero la reducción del número de universitarios (112.000, un 8,7%, en los últimos cinco cursos) está teniendo además otros efectos. Al haber menos demanda, las notas de acceso bajan y las posibilidades para elegir aumentan. Esta es la razón por la que, según los expertos, las carreras que más alumnos han perdido son las que han hecho tradicionalmente de cajón de sastre para los alumnos que querían obtener un título universitario sin saber muy bien cuál o que no tenían nota suficiente para la carrera anhelada.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que, del curso 2000-2001 al 2005-2006, Derecho ha perdido 53.000 alumnos (un tercio) y las titulaciones de la rama de ciencias económicas 25.000 (un 15%). El INE reúne en el mismo apartado Económicas y Administración y Dirección de Empresas. Esta última mantiene una fuerte demanda de plazas, por lo que el descenso se concentraría sobre todo en Económicas. Relaciones Laborales, las filologías, Geografía e Historia, Ciencias Químicas, la diplomatura de Empresariales y Filosofía y Ciencias de la Educación son las otras seis disciplinas que han perdido más de 10.000 alumnos.
Cambio de tendencia
"Antes, si no sabían qué hacer, hacían Derecho", asegura el decano de la Facultad de esta disciplina de la Universidad de Zaragoza, José María Gimeno. Aún con este cambio de tendencia, en el curso 2004-2005 se ofrecieron casi 13.000 nuevas plazas en Derecho, la eligieron como primera opción 8.500 estudiantes, aunque finalmente se matricularon 10.700, según el Atlas de la España Universitaria elaborado por la Universidad de Cantabria. Guillermina Martín, profesora de la Facultad de Económicas de la Universidad de Málaga, es quien utiliza el término carreras cajón de sastre. "Biólogicas [ha perdido 5.700 alumnos] también lo ha sido tradicionalmente entre las de ciencias", asegura.
"Los que más han perdido son los estudios más antiguos, los que absorbieron en gran medida el aluvión de la democratización de la universidad en los años ochenta", observa el catedrático de Sociología de la universidad de Salamanca Mariano Fernández Enguita. "Son carreras generalistas; tú estudias Derecho y después te enfocas hacia un trabajo u otro", explica. En este sentido, señala el descenso de las carreras de Humanidades como las filologías (17.000 alumnos menos) o Geografía e Historia (14.000 menos). Carreras que, a diferencia de las otras mencionadas, acusan ya el descenso en forma de escasez de alumnado.
Entre las que han crecido, algunas responden a sectores en expansión, como Turismo, con 11.000 alumnos más, o a nuevas necesidades, como Ciencias Ambientales (ha crecido un 50%) o Educación Social (11.000 estudiantes más). "Por ejemplo, en los servicios sociales se están demandando perfiles cada vez más profesionalizados", asegura Fernández Enguita.
Existen casos concretos, como el de Relaciones Laborales. Parte del alumnado que ha perdido (18.000) puede haberse trasvasado a la licenciatura, de reciente creación, de Ciencias del Trabajo, que ha ganado 7.400. El caso de la disciplina de Ciencias de la Información (Comunicación Audiovisual, Periodismo o Publicidad) podría responder, además del carácter fuertemente vocacional de algunos de esos títulos, al auge de las nuevas tecnologías de la información, asegura Fernández Enguita.
"Si no planificamos ahora, el mercado se encargará de corregir después", dijo el presidente de los rectores, Juan Vázquez el pasado mes de noviembre. Pero las cifras del INE indican que el mercado ya se está encargando de esa corrección y que lo está haciendo muy rápido (el periodo reflejado en este texto es de tan sólo cinco cursos). Las previsiones de población dicen que el número de universitarios seguirá descendiendo, al menos, hasta 2016.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007