Convergència i Unió (CiU) ha puesto sobre la mesa 14 "condiciones irrenunciables" para sumarse al Pacto Nacional para Vivienda lanzado por el Gobierno de la Generalitat y que busca consenso para construir 160.000 viviendas públicas hasta 2016. En la lista de condiciones figura la "eliminación de la figura de la expropiación forzosa" de pisos vacíos que prevé en algunos supuestos la Ley de la Vivienda, en trámite parlamentario. Pese a que el pacto no menciona esta figura, CiU ha condicionado reiteradamente su retirada de la ley -que sí la prevé- a la adhesión al texto.
Los encargados de presentar ayer las condiciones fueron el portavoz del grupo parlamentario de CiU, Felip Puig, y el diputado Carles Sala, uno de los negociadores del partido con la Generalitat.
Puig se mostró esperanzado de que el pacto pueda cerrarse "antes de vacaciones", mientras que Sala aclaró que aunque el apellido de las condiciones es "irrenunciable", el partido nacionalista está dispuesto a "transaccionar y transigir" en algunas cuestiones. "No pretendemos ganar por 14 a cero", dijo Sala gráficamente.
Entre otras, las condiciones de CiU prevén medidas para asegurar el cumplimiento del pacto como la creación de una comisión de seguimiento y una memoria económica; apoyo al alquiler con medidas como que sean de este régimen la mitad de los pisos protegidos; medidas fiscales para incentivar el mercado de alquiler, y la creación de ayudas para familias desahuciadas por impago.
Los responsables del Departamento de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat declinaron ayer comentar las condiciones de CiU. En cualquier caso, aunque la difusión del nuevo borrador del pacto es inminente, es muy probable que no se dé a conocer hasta la creación de los nuevos ayuntamientos el próximo sábado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de junio de 2007