Los tres jóvenes de Torà (Segarra) detenidos en 2003 por orden del juez Baltasar Garzón en aplicación de la ley antiterrorista, no tendrán que ingresar en prisión. La Fiscalía de la Audiencia Nacional, donde fueron juzgados ayer, rebajó su petición inicial de pena de cinco a dos años de prisión para los tres anarquistas acusados de colocar artefactos incendiarios en varias entidades bancarias catalanas y de atacar la vivienda de un candidato del PP a la alcaldía de Torà.
El juicio fue muy breve, ya que los procesados, Jordi Vilaseca, Jordi Torné y Antonio Codina, reconocieron los hechos, se mostraron muy arrepentidos por sus actuaciones y aseguraron que ya no forman parte de ningún grupo violento. Ante esta postura de los acusados, el fiscal modificó sus conclusiones provisionales y solicitó dos años de prisión para cada uno de ellos, condena que no tendrán que cumplir en un centro penitenciario por carecer de antecedentes penales.
El fiscal atribuía a los tres vecinos de Torà diversos actos violentos cometidos como miembros de un grupo anarquista entre 2001 y 2003, con el objetivo de dar a conocer su ideario, en especial arrojar en la Nochevieja de 2001 un artefacto incendiario en el interior de la vivienda del candidato popular, Manuel Miret.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de junio de 2007