1.
He aquí el muchacho saltarín, el
muchacho
que salta mientras hablo.
Está a sus anchas en el camino real,
a oídos de la casa alta, su ciego
alero, los árboles; conozco este lugar.
La senda, en gruesas líneas fuera del
campo de visión,
se acaba en cualquier parte pero no en
Lyonnesse,
aunque es de Lyonnesse de donde he de
traerte,
por huertos tenebrosos, a través de las lomas
de tojo de la antigua tierra comunal
devuelta en todas partes al futuro de la
memoria.
2.
Brinca porque siente una seria
alegría al brincar. Los ojos de la chica
tienen vedado el paso, o bien ella
está a un paso, a cubierto, y nosotros,
sin saber cómo, debemos saberlo.
Apuesto que idolatra su cabeza plebeya
de balín, sus aladas zapatillas de lona
de nuevo Hermes, su abollado casco de
juguete
sujeto con elásticos. Está ganando
una guerra justa y trascendental
contra la gravedad.
3.
Tal vez sea un caso de levitación. Yo
podría hacerlo. Dar a su nuevo cuerpo
mi remembranza. Tales incidentes
ocurren.
4.
Sigue saltando, saltarín; el muchacho
que fui
grita vamos.
The Jumping Boy
1. Here is the jumping boy, the boy / who jumps as I speak. // He is at home on the king's highway, / in call of the tall house, its blind / gable end, the trees-I know this place. // The road, on broad contourings drawn out of sight, / stops -wherever- but not at Lyonnesse, / though from Lyonnesse I shall bring you, // through grimed orchards, across gorse-hummocked / old common land everywhere given back / to the future of memory.
2. He leaps because he has serious / joy in leaping. The girl's // eyes no way allowed for, or else / she is close in covert and we / are to know that, not knowing how. // I'll bet she worships his plebeian / bullet head, Hermes' winged / plimsolls, the crinkled toy tin hat // held on by elastic. He is winning / a momentous and just war / with gravity.
3. This may be levitation. I / could do that. Give my remembrance / to his new body. These episodes occur.
4. Jump away, jumping boy; the boy I was / shouts go.
Traducción de Jordi Doce y Julián Jiménez Heffernan.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de junio de 2007