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La ratificación del acuerdo con Delphi se aplaza por las reticencias de la plantilla

El comité de empresa intenta convencer a los trabajadores de la conveniencia del pacto

El acuerdo alcanzado entre la dirección de Delphi y el comité de empresa de la factoría de Puerto Real (Cádiz) no fue ratificado ayer, como estaba previsto. Los 1.600 trabajadores de la plantilla han pedido unos días para estudiar detenidamente el documento. No será hasta el lunes cuando adopten una decisión definitiva. El comité de empresa trató ayer de aclarar las consultas de sus compañeros. Sin embargo, más de dos horas y media de asamblea -una de las más largas de las que se han celebrado en esta factoría- no fueron suficientes para despejar todas las dudas.

"Ahora hay que esperar a que la Junta ponga propuestas encima de la mesa"

Para facilitar la comprensión del acuerdo, los sindicatos van a repartir una copia del documento a cada trabajador de modo que, durante el fin de semana, puedan analizar las condiciones pactadas. El compromiso establece que Delphi aportará 120 millones de euros para pagar las indemnizaciones de los trabajadores, cederá los activos de la factoría (suelo y máquinas) y asumirá una deuda de 200 millones.

Muchos trabajadores están seguros ya de que apoyarán el acuerdo porque creen que es lo máximo que pueden conseguir de la empresa. Sin embargo, incluso los convencidos tienen miedo porque tras la desvinculación de la empresa, que se producirá el 31 de julio, el futuro es aún incierto.

"Hay que ser un sádico para decir que estamos contentos con la solución que se le ha dado al problema. Sabemos que Delphi nos ha estafado, que todo ha sido un montaje de la empresa para marcharse", comenta Isidro Jiménez, miembro del comité de empresa. Pero es lo máximo que han logrado los representantes de los trabajadores y sobre ello deberán votar los empleados de la factoría.

No quieren tomar una decisión sin reflexionar antes. Son conscientes de la importancia de este acuerdo. Muestra de ello es la gran participación registrada en la asamblea de ayer, una sesión en la que se sucedieron las preguntas.

Muchas sobre las indemnizaciones que se ha comprometido a aportar la empresa, pero, sobre todo, la plantilla se mostró interesada por conocer los planes que la Junta de Andalucía tiene para recolocar a los trabajadores. "En la reunión se han planteado dos frentes: uno es el cierre, la negociación con Delphi, en qué condiciones se ha hecho y cómo se han desarrollado las conversaciones. Y el segundo, que es el que más nos interesa a todos, es qué va a pasar a partir de ahora. Es lo que preocupa a los compañeros", explica Jiménez.

Él mismo ofrece la respuesta: "Ahora lo que cabe es esperar que la Junta ponga propuestas encima de la mesa, que el compromiso del presidente, Manuel Chaves, se haga realidad".

De momento, ya hay fijada una reunión para el día 12. Será la primera toma de contacto entre los sindicatos y la Administración autonómica para plantear cómo se va a afrontar esta nueva etapa.

La Junta, que gestionará los activos cedidos por Delphi, se ha comprometido a ejecutar un plan de empleabilidad, formación y prejubilaciones. Además, buscará alternativas industriales para ocupar los terrenos que abandona la multinacional y establecerá medidas complementarias para los trabajadores que no hayan conseguido reinsertarse en el mercado laboral dentro de dos años.

El diseño de este plan es el que debe negociarse a partir de la próxima semana. Será un trabajo intenso porque los sindicatos pretenden que en septiembre la propuesta esté cerrada.

El presidente del PP en Andalucía, Javier Arenas, manifestó ayer sus dudas sobre la bondad del acuerdo alcanzado. "Me alegro de que se haya pagado una indemnización que los trabajadores consideren satisfactoria. Pero no hay ningún motivo para la euforia, sino muchos para la preocupación. No sólo por lo que afecta a los puestos de trabajo directos, sino por todos esos puestos de trabajo indirectos de los que dependen miles de familia", dijo.

También el Sindicato de Estudiantes, uno de los colectivos más activos durante las manifestaciones que se han celebrado en los últimos cuatro meses, criticó ayer los términos de este pacto. Para el sindicato, el acuerdo "no garantiza un futuro laboral digno para los 4.000 trabajadores que dependen de Delphi. Lo que se ha firmado es el despido de todos los trabajadores a cambio de indemnizaciones que no aseguran ni el presente ni el futuro de las familias". Acusan a la Junta de Andalucía de "frustrar" las esperanzas de los trabajadores y a los dirigentes sindicales de "no haber estado a la altura en la negociación".

"Ahora empieza una nueva lucha"

José María Ruiz lleva 24 años trabajando en Delphi. El próximo lunes votará al acuerdo alcanzado por los sindicatos y con su voto pondrá fin a una etapa en su vida. "Me resulta difícil romper, sobre todo cuando aún no está asegurada la recolocación, pero más no se podía sacar a la empresa. Si hubieran querido, se podrían haber ido a las bravas", reconoce. Ruiz entiende a sus compañeros, a los que dudan sobre lo que harán en la votación. "Es una situación muy delicada", sostiene, "de no tener nada previsto a verte con un acuerdo".

Cuenta que en la asamblea de ayer los miedos y la incertidumbre fueron los protagonistas. Pero él considera que la plantilla tiene que centrarse en otra cosa: "Nos tenemos que mentalizar de que una vez que rompamos los lazos con Delphi, tenemos que empezar a hablar con la Junta. Ahora empieza una nueva lucha". Para este trabajador, ha llegado la hora de pedirle al presidente de la Junta que cumpla con sus compromisos electorales, "que demuestre que mira a la bahía de Cádiz, que traiga industrias".

Pero para empezar esta lucha, el acuerdo debe ser ratificado. "Espero que salga que sí", dice José María Ruiz, "porque lo contrario podría ser peor".

Si no hay consenso, el comité y la empresa tendrían que firmar un acta de desacuerdo y sería la juez de lo mercantil la que decida sobre el futuro de la plantilla. "Y seguro que no le exige a la empresa que nos dé los activos, saldríamos perdiendo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007

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