Félix de los Ríos, de 49 años, ha vuelto a la casa familiar que dejó tras casarse. Se independizó con 29, pasó por el altar y tuvo dos hijos. Su matrimonio hizo aguas 17 años después y su frágil cuenta corriente sólo le dejó un camino: el cobijo de su madre. Desde ayer espera que el Ayuntamiento abra el plazo para solicitar una de las entre 100 y 150 viviendas de protección oficial (VPO) en régimen de alquiler que la Empresa Municipal de la Vivienda de Jerez (Emuvijesa) va a impulsar para personas separadas con escasos recursos económicos.
"A mí me vendría fenómeno", decía ayer Félix al conocer la iniciativa municipal. "Yo salí de la casa donde vive mi ex mujer y mis dos hijos con una cama, una mesilla y un televisor pequeño. Quería meterme en una nueva vivienda, pero no me daba el dinero. Así es que me quedé en lo redondo de la calle. Llamé a mi madre y no me puso impedimento para volver", relata este jerezano.
"Los primeros cinco o siete años son duros e intentamos facilitar que rehagan su vida"
Félix duerme desde hace casi tres años en la misma habitación que dejó de soltero. Tiene buena relación con su progenitora, de 73 años, pero le gustaría emanciparse para ganar algo de libertad y reconducir su vida. "Aspiro a ser independiente. En muchas ocasiones he hecho cálculos para intentar tener mi propia casa, pero, lo mire por donde lo mire, no me salen las cuentas", comenta resignado.
Trabaja en un almacén dedicado a la distribución de materiales de construcción. Félix está aún lejos de los mileuristas y debe pasar una manutención mensual de 400 euros para sus hijos, de 17 y 12 años.
Su caso no es aislado. Un número notable de hombres y mujeres separadas han acudido ya a Emuvijesa para pedir un inmueble asequible. Esta importante demanda ha llevado al delegado municipal de Vivienda e Infraestructura, Antonio Fernández Ortega, a habilitar un cupo de casas para separados. "Se trata de dar una respuesta a este problema social que existe y que no es menor. De la noche a la mañana estas personas se ven en la calle y, en muchos casos, acuden a pensiones o con familiares y amigos. Sabemos que los primeros cinco o siete años son los más duros e intentamos facilitar que rehagan su vida. No queremos hacer guetos, así es que será una primera partida de entre 100 y 150 pisos de VPO repartidos en distintas promociones", explicó el delegado.
El perfil de inquilino habitual es el de un hombre de entre 35 y 45 años. Se ofertarán viviendas con una superficie que oscilará entre 50 y 70 metros cuadrados. Dispondrán de uno o dos dormitorios, en función de si el ocupante, hombre o mujer, tiene hijos.
Esta iniciativa del Ayuntamiento de Jerez no se recoge en el decreto del Plan Andaluz de la Vivienda, modificado el pasado 20 de marzo. La Consejería de Obras Públicas sí contempla cupos de viviendas tuteladas y específicas para víctimas del terrorismo, de violencia de género, personas dependientes, familias numerosas o monoparentales, pero no para personas separadas o divorciadas que deben costear un nuevo lugar para vivir.
"Un piso como éste me puede devolver mucha confianza en mí mismo", afirma Félix. Horas después de anunciarse el proyecto, en la casa consistorial se recibían las primeras llamadas para hacerse con la VPO del divorciado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007