Varios vecinos a los que el incendio del pasado miércoles en Mont-roig del Camp (Baix Camp) arrasó sus fincas agrícolas denunciarán al propietario de la finca donde se originó el fuego, que partió del interior de la urbanización Bonmont. Las llamas prendieron a partir de una rata que causó un cortocircuito al morder los cables de un cuadro eléctrico situado en una parcela sin construir.
A partir de la citada parcela, el fuego se extendió hasta consumir 478 hectáreas, la mayoría de matorral, pino blanco y vegetación urbana, pero también de cultivos.
El Ayuntamiento de Mont-roig, por otra parte, abrió ayer una oficina para canalizar las reclamaciones patrimoniales de los vecinos afectados, con el objetivo de buscar ayudas a la reforestación o de agilizar el cobro de los seguros.
Fuentes municipales explicaron ayer que el titular de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, se reunirá con los afectados para abordar estas cuestiones antes de dos semanas. Igualmente, el consistorio diseña ahora un plan para abordar la reforestación de la zona quemada, en especial el área más visible al borde de la carretera N-340.
El cuerpo de Agentes Rurales, dependiente del Departamento de Medio Ambiente, aún no ha terminado su informe, por lo que la posibilidad de que el departamento inicie acciones legales para pedir responsabilidades está aún por decidir, ya que depende en gran parte de dicho informe.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007