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Centenares de personas despiden a la maestra de Girona asesinada en Yemen

Júlia Vilaró y Esteve Masó, heridos en el atentado terrorista, evolucionan bien

Centenares de personas se despidieron ayer en Girona de la maestra Marta Borrell Puig, muerta en el atentado terrorista de Yemen junto a otras cinco personas. Su popularidad entre los compañeros del colegio Taialà y los padres de los escolares de Primaria a los que daba clases pudo más que el deseo de la familia de celebrar una ceremonia íntima. Los dos heridos catalanes por la explosión, Júlia Vilaró y Esteve Masó, compañero de Marta Borell, evolucionan favorablemente de sus heridas.

Marta Borrell fue incinerada en Madrid. Ayer, sus cenizas, acompañadas de rosas rojas, llegaron a la iglesia de Santa Susanna del Mercadal para recibir el último adiós. Versos de Tagore, Martí i Pol y una nota de despedida de sus pequeños alumnos leída por una maestra, pusieron la nota más emotiva a un funeral breve en el que se condenó el terrorismo.

Además de su madre y hermanos, en el acto fúnebre estuvieron presentes los hijos de Esteve Masó, pareja de Marta Borrell que continúa ingresado en el Hospital Josep Trueta de Girona, donde evoluciona bien de sus heridas de pronóstico reservado. Masó está siendo tratado de las quemaduras que sufre en los brazos y de los cortes y contusiones por todo el cuerpo que le produjo la explosión.

Al funeral también acudió una nutrida representación política encabezada por la alcaldesa de la ciudad, Anna Pagans, y el subdelegado del Gobierno en Girona, Francesc Francisco-Busquets, que se mantuvieron en un discreto segundo plano, al igual que Robert Manrique, vicepresidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas.

"Lo peor será en septiembre, cuando comience el curso y ella no esté", comentaban ayer maestras y compañeras de la fallecida. "Lo dejó todo organizado, los grupos de alumnos, las actividades extraescolares, todo en su sitio", añadió otra profesora. En la vecina localidad de Salt, donde Marta Borrell había residido un tiempo, también se celebró un acto de homenaje y se guardó un minuto de silencio en su recuerdo.

Julia Vilaró, la segunda persona catalana de la expedición a Yemen que resultó herida en el atentado, también sigue una evolución favorable de su politraumatismo. Vilaró, que es médico de profesión, está ingresada en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona desde el pasado día 4. Llegó a este centro con fracturas en las extremidades inferiores, en la espalda y en la cara.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007