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Entrevista:RICARDITO PÁEZ | Fútbol | Copa América

"Cumplimos una misión unificadora en un país dividido"

Puerto de la Cruz

Venezuela es un país en alerta. Cualquier acontecimiento se juzga en clave política. En estos días, el fútbol está en medio de la turbulencia generada por chavistas y antichavistas. Ricardo David Páez (Acarigua, 1979), conocido como Ricardito, es el hijo del seleccionador, Richard. También, por derecho propio, uno de los líderes del equipo que está transformando el panorama deportivo y social. Nadie como él para interpretar un fenómeno que puede crecer si hoy ganan a Uruguay en los cuartos.

Pregunta. ¿Su selección?

Respuesta. Ha roto estereotipos con un fútbol alegre, ofensivo. Antes jugaba a defenderse para no perder por goleada.

P. ¿Contra la tradición?

R. Nuestras selecciones siempre jugaron contra la naturaleza del jugador venezolano. Además, antes teníamos dos o tres buenos y los restantes cargaban con deficiencias técnicas. Ahora, por cosas del destino, hay una generación que cubre todas las posiciones. Somos rápidos del medio campo para arriba, dinámicos.

P. ¿Qué relación tiene con su padre?

R. Estoy muy orgulloso de que sea el técnico y de haberle ayudado dentro del campo a ser el artífice de un cambio. Soy titular desde los 21 años, antes de que él llegara al cargo, y siempre digo que me sentía más libre cuando no estaba él. Con él tuve una doble presión porque viví en el punto de mira.

P. ¿Qué club inspiró a su padre?

R. El Milan de Sacchi. Se pasó cuatro meses en Milanello siguiendo los entrenamientos con Maturana y Capello.

P. ¿Cuál es el papel de Hugo Chávez?

R. El Gobierno y la sociedad venezolana han sacado al fútbol de debajo de la mesa. Chávez ha sido importante porque, si no las haces realidad, las ideas no sirven para nada. Han puesto el dinero para crear una estructura. Se dieron cuenta de que el fútbol podía cumplir una misión unificadora en un país con grandes dificultades por la división social. El jugador siente que debe llevar un mensaje de unión.

P. Hay quien señala la Copa como un acontecimiento chavista.

R. Es triste. Hay mucha gente que está en el extremo, en contra del Gobierno o a favor, lo que perjudica a Venezuela. La selección está apartada de la política. Cuando el Gobierno cerró RCTV, hubo jugadores que se manifestaron en contra. Pero el que siguieran siendo titulares sin problemas demuestra la libertad interna que hay dentro del grupo. Las divergencias son normales. Lo importante es unir.

P. Sin embargo, Venezuela es un país de aficionados al béisbol.

R. Al contrario. El fútbol fue siempre más pasional. Lo que pasa es que el béisbol fue más importante en Caracas. En el interior, quitando Valencia y Maracaibo, la gente ha sido futbolera. La prueba es que ésta es la Copa América con mayor afluencia a los estadios.

P. ¿Por qué no se dedicó al béisbol?

R. A diferencia del fútbol, que lo puede practicar cualquiera, para llegar a ser un buen pelotero hay que medir más de 1,80 metros. Yo mido 1,73.

P. Usted ha militado en catorce equipos en la última década, de Argentina a Bélgica pasando por Colombia y México. ¿Por qué?

R. A los 23 años, no tenía ofertas y me llegó una del Beni Yas, de Abu Dabi. Me dieron un dinero importante y firmé por cuatro temporadas. Fue un error de juventud. El nivel competitivo era muy bajo y sentí que estaba perdiendo el tiempo. Desde entonces, me prestaron a clubes que luego no podían pagar el traspaso que exigía el Beni Yas. Por fin, ahora me quedo libre.

Grupo C: Argentina, 1; Paraguay, 0. Colombia, 1; Estados Unidos, 0.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007

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