Electrorayma, una empresa de Narón ha ideado una climatización ecológica mediante paneles solares que ya aplican otras compañías en Madrid y Barcelona. A través de una instalación térmica situada en el tejado del edificio, las placas solares calientan o enfrían las oficinas de la compañía durante todo el año con independencia de la caprichosa climatología local. El gerente de la empresa defiende que el sistema "es rentable y viable".
"Con esta instalación vamos a compensar el 100% del coste energético" asegura Manuel Villadóniga, el director gerente de la firma. Electrorayma prevé ahorrar 3.000 euros cada año en la factura de la luz y reducir hasta en 55 toneladas anuales las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.
Tanto si llueve como si luce el sol, los trabajadores de Electrorayma disfrutan de una temperatura adecuada, gracias a un sofisticado sistema térmico instalado sobre sus cabezas, en el tejado de una de las naves que la empresa posee en el polígono de Río do Pozo. El director gerente explica que desde 2002 Electrorayma apostó por explorar las posibilidades de las energías renovables. Villadóniga aspira a exportar esta tecnología puntera y ecológica a otras compañías y países. "El sistema lleva tres meses en pruebas y funciona independientemente de la climatología local. Se autorregula en función de las temperaturas del exterior para climatizar el interior de las instalaciones". Este sistema combinado de paneles térmicos y fotovoltaicos se ha instalado encima de una de las dos naves de la empresa en Narón y consta de dos secciones diferenciadas.
La primera es, según el ingeniero Javier Maceiras, una instalación fotovoltaica de 112 paneles y 20 kilovatios que requirió una inversión de 130.000 euros. La energía que genera pasa a las redes eléctricas de Unión Fenosa y reporta unos beneficios anuales de 12.500 euros. La segunda parte es la más innovadora, con tecnología de la empresa alemana Conergy. Está compuesta por 48 paneles térmicos sobre una superficie de captación de 96 metros cuadrados. La energía que absorben las placas solares se utiliza para irradiar calor en invierno y refrigerar durante los meses cálidos. "Esto es posible gracias a una máquina de absorción que almacena las radiaciones que no necesita para reutilizarlas después" explica Maceiras, "puede generar hasta 40 kilovatios de frío para 700 metros cuadrados de oficinas".
La instalación de estos paneles ha supuesto un coste de 115.000 euros para la empresa, que cuenta con una subvención del 30% del Inega (Instituto Enerxético de Galicia). Javier Maceiras considera que el ahorro energético de ambas instalaciones limitará en 55 toneladas las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera. Esta empresa de 280 empleados nació en 1990 de la aspiración de cinco trabajadores que quisieron ser sus propios jefes creando un negocio de servicios técnicos en el sector eléctrico.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007