Al menos 33 talibanes murieron ayer en un enfrentamiento armado con tropas afganas y fuerzas de la OTAN (ISAF) cuando los insurgentes atacaron un puesto de control policial situado en el sur del país.
Los milicianos asaltaron dos vehículos de la policía con disparos y granadas de propulsión en la provincia de Uruzgan. Las tropas afganas y de la coalición respondieron con fuego de artillería y ataques aéreos en una zona que la OTAN calificó de "escasamente poblada".
El general afgano Zahir Azimi explicó que no había indicios de víctimas civiles y subrayó que tampoco se produjeron heridos o muertos entre las fuerzas afganas o de la Alianza Atlántica.
Por otro lado, en otro incidente, dos militares británicos resultaron ayer heridos en un atentado suicida perpetrado contra un convoy de las fuerzas de la OTAN en Kabul. El suicida, que conducía un Toyota Corolla, "hizo chocar su coche contra los vehículos militares británicos, lo que le causó la muerte e hirió a dos soldados británicos", dijo el jefe del departamento de Investigación Criminal de Kabul, Alishah Paktiawal, quien precisó que ningún civil resultó alcanzado por la explosión.
La Alianza Atlántica informó ayer de que otros dos de sus soldados murieron el jueves en el área oriental del país, en una operación en la que también hubo varios heridos.
El mismo día perdió la vida otro militar en la misma zona por la explosión de una bomba al paso de su vehículo, mientras que seis soldados canadienses murieron el miércoles por un atentado en la sureña provincia de Kandahar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007