El presidente de Serbia, Boris Tadic, anunció ayer su compromiso de colaborar para la detención del general Ratko Mladic, ex jefe de los serbios en Bosnia, y así poder firmar antes de finales de año el Acuerdo de Asociación y Estabilización (AEE) con la UE. El AEE es el paso previo necesario para la apertura de negociaciones de adhesión de Serbia a la Unión Europea. Ratko Mladic y Radovan Karadzic son los criminales más buscados por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPI), que juzga a los responsables del genocidio que sufrió el pueblo bosnio en la guerra de los Balcanes.
Tras una entrevista con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, el presidente serbio manifestó que "sabía bien que la plena cooperación con el Tribunal de La Haya es la condición previa para un acuerdo con la UE lo antes posible". Tadic afirmó que, además de tratarse de "un deber moral", su propósito era "hacer todo lo que esté en nuestro poder para detener a los fugitivos buscados en el tribunal, incluyendo a Ratko Mladic". En la misma conferencia de prensa, Barroso reconoció los esfuerzos del Gobierno de Belgrado para continuar las negociaciones que deben conducir a la firma del AEE, que en su opinión es "clave" para abrir "la puerta" que permitirá la incorporación de Serbia a la UE.
Belgrado aspira a obtener la condición de país candidato a la adhesión a la Unión Europea en 2008, pero Bruselas no ha querido pronunciarse a la espera de los resultados de su cooperación en la detención de los criminales de guerra. El presidente de la Comisión recordó que "Serbia deber ser visto como un socio fiable", y aseguró que la UE seguirá apoyando financieramente el proceso de integración europea del país balcánico.
Tolimir, primera entrega
El compromiso serbio es un paso más en la misma dirección de colaboración iniciada el pasado mes de mayo, que permitió la detención del general serbio Zdravko Tolimir. Belgrado ha optado por colaborar seriamente con el TPI y "cumplir los estándares europeos generalmente aceptados". A cambio, exige que se respeten las resoluciones de Naciones Unidas que "confirman que Kosovo forma parte de Serbia", como recordó recientemente el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica.
Ayer, Tadic reiteró que el Gobierno está "claramente" en contra de la independencia de Kosovo. "No aceptaremos un Kosovo independiente", reiteró. La UE apoya el plan de "independencia vigilada" diseñado por el mediador de Naciones Unidas, Martti Ahtisaari, pendiente de su aprobación por el Consejo de Seguridad. Rusia ha expresado reiteradamente su oposición a la independencia de Kosovo, aunque no se ha pronunciado expresamente sobre si vetará la propuesta. Bruselas exige en cualquier caso el consenso de las partes para aplicar el plan.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007