Hace unos días, en pleno debate sobre el estado de la nación, el presidente Zapatero anunció que su Gobierno iba a destinar con carácter inmediato 2.500 euros por cada niño nacido en España. El líder de la oposición le contestó que ellos llevaban 3.000 en su programa a las elecciones autonómicas.
Esta ayuda no viene nada mal, es un importante avance en materia social. Pero por sí sola ¿servirá para fomentar en España el índice de natalidad? No nos engañemos; según los expertos que han hablado estos días, muy poco. España es uno de los países de nuestro entorno que dedica menos ayudas económicas a la familia. Estamos también muy por debajo en el ránking de los incentivos fiscales, de las bajas por maternidad y paternidad, de la conciliación de la vida familiar y laboral, en plazas de guarderías, etcétera, etcétera. Eso sí, tenemos abuelas que dedican muchas horas a cuidar de los nietos.
Veamos, pues, qué propuestas presentarán los partidos en la próxima campaña electoral. De momento, los 2.500 euros han abierto la puja. ¿Quién dará más.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007