Pilar Albajar y Antonio Altarriba llevan veinte años de colaboración en el ámbito de la imagen, como realizadora y guionista respectivamente. El tándem recupera en el centro cultural Montehermoso sus series de fotografías que han ido pergeñando desde 1988 y que beben del espíritu de las vanguardias, el humor, el absurdo y ciertas irreverencia y frescura juveniles. Sin embargo, el proyecto de Albajar y Altarriba parte de su interés por "explorar temas profundamente arraigados en nuestra sensibilidad o nuestra cultura".
La exposición se presenta bajo el título de El elefante rubio, que remite, según los autores, a su visión de la fotografía como algo que se crea buscando detrás de la realidad. Para ello, trabajan a partir de una idea que desarrolla Antonio Altarriba, catedrático de Filología Francesa en la UPV, y que plasma la fotógrafa Pilar Albajar en su estudio. Desde el collage hasta el tratamiento digital, sus obras no tienen nada que ver con el concepto de "instantánea" que siempre va ligado a la fotografía.
En el Centro Cultural Montehermoso presentan nueve series de imágenes que recogen la coherencia de una trayectoria marcada por la investigación sobre las obsesiones humanas. "Las referencias que se fotografía", dicen los autores, "no se encuentran en el exterior, sino en el interior y dan cuenta de ese mundo hecho de fantasmas, sueños, prejuicios, nociones culturales, ideas recibidas, obsesiones y delirios que bulle en nuestras cabezas". Entre ellas figuran las composiciones de una mujer desnuda sobre la que sobrevuelan gafas de sol o la de una pequeña Caperucita enfrentada a un perro salivando, pertenecientes a su serie Sexo.
En el conjunto de imágenes que recogen los pecados hay collages tan divertidos como la de la gula, una taza del váter cuyo sentadero es una boca apetitosa, o el orgullo, un hombre desnudo y con gesto prepotente que calza unos impresionantes y horribles zapatos de charol rojos y azules.
A partir de los temas de reflexión clásicos, que ejercen como motor de toda su creación, Albajar y Altarriba prosiguen con su trabajo atendiendo al momento, como su serie Errores en la que aparecen obras como La alfombra mágica, con un ejecutivo sobrevolando Nueva York sobre un ondulante dólar, o El Elefante rubio, de la que toma el título la exposición, en la que un primer plano del paquidermo descubre que su ojo es azul.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007