Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:EN POCAS PALABRAS

"El bombo es el latir del corazón"

Muchachito Bombo Infierno sale de gira con su nuevo álbum, 'Visto lo visto'

Jairo Perera es una persona voluntariamente eclipsada por el carisma de Muchachito Bombo Infierno, nombre artístico del proyecto que encabeza. Su primer disco (Vamos que nos vamos) lo destapó como una de las propuestas más vibrantes de la música urbana de barriada, con su mezcla atropellada y original de rumba, rock, reggae, gracejo popular y el sentido común cultivado tras copas de anís y cañas de cerveza. Empezó a usar un bombo para no perder el compás a causa del griterío del público que le seguía por los bares, y este instrumento ha acabado pautando su música. La gira de presentación de su segundo álbum, Visto lo visto, le llevará este mes a Zaragoza, Santander y Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

Pregunta. ¿Qué es un bar?

Respuesta. Un sitio donde la gente se junta, remoja el gaznate y, con suerte, hasta fuma.

P. ¿Cree que se está perdiendo tradición del bar de barrio?

R. Primero fueron las tapas, ahora el humo; espero que no nos queden sólo los grandes centros comerciales.

P. ¿Qué se aprende artísticamente en los bares?

R. A sudar mucho, a dormir poco y a conocer a tu público.

P. ¿A qué le suena Starbucks?

R. A inglés.

P. Si le digo que hace música callejera, ¿le insulto o le ensalzo?

R. Me gusta.

P. ¿Por qué en su música es tan importante el bombo?

R. Es el latir del corazón, es lo más primitivo y es lo primero. Al igual que en la música disco o en la rumba catalana.

P. ¿Qué es el rumboxing?

R. Es la rumba del palé. Del que sólo me caí una vez. Es la rumba cuerpo a cuerpo, sin grandes escenarios ni juegos de luces.

P. ¿Dónde aprendió a tocar la guitarra?

R. La mano derecha fue lo primero que aprendí a manejar. Me ponía música y hacía play backs ya desde muy pequeño. Los primeros acordes, la mano izquierda, los aprendí en una iglesia evangélica y el resto me lo inventé.

P. Tiene una voz tendente a la aspereza: ¿le gusta o se ha tenido que acostumbrar a ella?

R. Al principio no me gustaba. Después me encontré muy cómodo. Más tarde tuve problemas en las cuerdas vocales y, tras una operación, me encuentro en el punto en que me tengo que volver a acostumbrar a ella.

P. ¿Qué quiere explicar con un título como Visto lo visto?

R. Quiero reflejar el momento que vivimos con nuestro proyecto. Al igual que lo hice con el Vamos que nos vamos, que era el pistoletazo de salida. Visto lo visto es en lo que ha derivado.

P. ¿Qué es el swing?

R. Ritmo y arte.

P. ¿Kiko Veneno o Raimundo Amador?

R. No se puede elegir entre el gazpacho y el salmorejo.

P. ¿Peret o Gato Pérez?

R. No se puede desvestir un santo para vestir otro.

P. ¿Dónde no actuaría?

R. En el Pentágono, por la acústica que debe de tener. Tampoco en actos políticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007