El actor, al que se puede ver en Café solo o con ellas, nos cuenta su última escapada, a Lisboa.
¿Cuándo la visitó?
En Semana Santa. Miré mi calendario y dije: "O ahora, o nunca". Era una cuenta pendiente.
¿Y eso?
Hace mucho tiempo que tenía ganas de ir. Es un viaje que siempre he querido hacer con mis parejas, y al final lo he hecho con mi mejor amiga, Son, que es como mi hermana. Pero también ha sido un viaje muy romántico [risas].
¿Hicieron el guiri?
No paramos de hacer el guiri. El viaje lo sacamos a través de una agencia, nos hicimos millones de fotos, paseábamos todo el día. Por la noche llegábamos tan agotados al hotel que no salimos de marcha ni una noche.
Diga sus hits del viaje.
El barrio Alto, el tranvía, el Cristo del monasterio de los Jerónimos y el vino verde, que sube muchísimo. Y cerca de Lisboa me encantó Sintra.
Y su Palacio de la Pena.
Parece sacado de un cuento. Es una mezcla entre el castillo de Drácula y uno de Walt Disney.
Y de las cuestas de Lisboa, ¿qué me dice?
Que tienen sus ventajas. Si te paras al final de una calle en cuesta, las vistas son increíbles.
¿Algún descubrimiento?
Mmm... Soy un apasionado del mar, y en el Acuario, que me ha encantado, vi por primera vez un pez luna. Tenía curiosidad, porque Lorca lo nombra mucho en sus poemas. Es un pez enorme, y redondo, y amorfo. Por fin he visto uno.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007