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YO, PERIODISTA

La casa por la ventana

París. En el distito 19, situado en el noreste de la capital francesa, una mujer de avanzada edad y con algunos antecedentes en ese barrio, decide de repente tirar la casa por la ventana.

La expresión no es una frase hecha. Nunca mejor dicho, ya que, tal y como la llaman en su calle, la fole-folie (que en francés significa algo así como la loca-loquita) decidió la tarde del jueves pasado vaciar su casa sin previo aviso, lanzando sus pertenencias desde la ventana de un sexto piso de una finca. Hasta ahí la cosa iba más o menos bien. Los problemas empezaron cuando la señora comenzó a lanzar objetos de mayor envergadura. ¿Algún ejemplo? Un somier, un colchón o también varias cacerolas de cocina. Los objetos y las pertenencias de la mujer cayeron encima de algunos vehículos aparcados en la calle, en las aceras y en medio de la calzada. El suceso despertó, además, la curiosidad de algunos vecinos y transeúntes, que intentaron acercarse para ver qué estaba ocurriendo.

Como es natural en Francia, no tardaron en llegar los gendarmes y bomberos. Con esa simpatía que les caracteriza (sobre todo a los gendarmes) consiguieron arreglar la situación en algo más de una hora. En particular, gracias a la intervención del cuerpo de bomberos, que consiguió entrar en la finca y, al final, pudo acceder al apartamento de la señora loca-loquita.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de julio de 2007