Hace de tres años y medio, González Fustegueras recibió el encargo de hacer el ansiado PGOU de Marbella. Dede ayer, los ciudadanos pueden conocer su trabajo.
Pregunta. ¿Qué suerte cree que correrá ahora el plan, teme que haya muchas modificaciones?
Respuesta. Sería un éxito que hubiera muchas alegaciones, porque siempre nos van a dar mucha más información sobre la realidad de la ciudad. El resultado final de las resoluciones de esas alegaciones no creo que vaya a variar los conceptos fundamentales del plan. Denoto una sensación de aceptación, de comprensión de las propuestas del plan a nivel general.
P. ¿Incluso de los afectados por la normalización que deben aportar suelo al municipio?
R. Si. Hay que tener en cuenta que esto no es algo nuevo, ahora se conocen cuales son las obligaciones concretas, pero a lo largo del proceso desde la oficina del planeamiento se ha divulgado la filosofía y la metodología de una forma permanente.
P. ¿El plan de normalización es intocable?
R. La filosofía evidentemente, no porque lo diga el plan, sino porque hay que cumplir la ley. No sería posible un plan que intentara pasar por encima de lo que ha ocurrido en Marbella en los últimos años.
P. ¿Es este el plan más complicado de cuantos ha hecho?
R. Desde el punto de vista del esfuerzo del conocimiento de la realidad concreta y jurídica, sí. Pero desde el punto de vista territorial, no. Marbella tiene un territorio con una energía muy grande, su tapiz genético ha sido y sigue siendo su gran oportunidad y eso nos ha permitido una lectura fácil y rápida.
P. ¿Conserva Marbella los valores que la diferencian de otros municipios costeros?
R. Si no tuviera oportunidades, no serían posibles los parámetros que contiene el plan de espacios libres, equipamientos, paisajes, movilidad sostenible... Está claro que este territorio presenta todavía unas posibilidades increíbles. No es casual que Marbella haya sido la ciudad referencia del turismo, su territorio le da una potencia singular.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de agosto de 2007