El líder del sector crítico en el PNV y máximo dirigente de ese partido en Guipúzcoa, Joseba Egibar, aseguró ayer que lo fundamental en el proceso interno que vivirá este partido entre los próximos meses de septiembre y diciembre es que el "PNV deje clara su estrategia para los próximos dos, cuatro o seis años". Y, a partir de ahí, y con una hoja de ruta consensuada, es cuando se podrá lograr la "unidad" interna a la que apelaron tanto el propio Egibar como el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, recientemente.
Ese al menos es el planteamiento que ayer hizo el líder del sector soberanista en el PNV en una entrevista en Euskadi Irratia. Cohesión que se visualizaría en la presentación de una candidatura para la elección del presidente de los peneuvistas en la próxima Asamblea General, que concluirá en enero de 2008 con la elección del presidente de la ejecutiva nacional del PNV.
El papel de Ibarretxe
Las apelaciones a la unidad y a aprender de los errores del pasado hace cuatro años con la sucesión de Xabier Arzalluz se suceden externamente en el PNV. A ese discurso, que inició hace ya meses el portavoz de la Ejecutiva y hombre fuerte de este partido en Vizcaya, Íñigo Urkullu, se han apuntado tanto Imaz como Egibar. "Ha llegado el momento de analizar los pasos que se han dado y los que hay que dar en los próximos dos, cuatro o seis años", sostuvo Egibar en la emisora pública en euskera, Euskadi Irratia.
El presidente de los peneuvistas guipuzcoanos aseguró también que, como consecuencia del proceso interno en el PNV, el partido "tendrá que ver qué gente necesita en las instituciones" y puso como ejemplo al lehendakari, Juan José Ibarretxe, cuya continuidad otra legislatura consideró "imprescindible". En todo caso, Egibar matizó que el papel de Ibarretxe no está en cuestión en estos momentos en el seno del partido. Sobre el fallido proceso de paz, roto por la organización terrorista con la bomba en la T-4 de Barajas el 30 de diciembre, apuntó que "no habrá pacificación" mientras ETA pretenda ejercer "una tutoría política". "Lo que no puedes hacer es decir que tienes el activo de la lucha armada al servicio de un proyecto político y que, si queréis que yo deje la lucha armada, necesito contenidos políticos".
Egibar sugirió, a tenor de "rumores" que le han llegado, que dicho proceso no está "totalmente roto" y agregó que está "seguro" de que "algunos están trabajando" en él.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de agosto de 2007