Le escribo en relación con el artículo Los países del Este cuestionan los planes ambientales de la UE, del día 2 de agosto de 2007.
No estoy de acuerdo con que su periódico crea la impresión de que los países que entraron en la UE en las dos últimas ampliaciones actúan de forma irresponsable en materia de protección medioambiental. La protección del medio ambiente en la República Checa se encuentra a un alto nivel y los estudios científicos confirman que en los últimos años se consiguió mejorar notablemente la situación medioambiental en el país. Asimismo, las empresas extranjeras afincadas en mi país pudieron comprobar la rigurosidad de las prescripciones en esta materia -nuestra embajada recibió unas quejas por su excesivo rigor-. En lo relativo al Protocolo de Kioto que regula las emisiones de CO2 y de otros gases nocivos para la capa de ozono, la República Checa es, dentro del marco de la UE, uno de los que han logrado reducir de forma más significativa las emisiones, por una parte gracias a una transformación profunda de la industria checa a principios de los años noventa, y por otra, mediante una serie de medidas enfocadas a la reducción de las emisiones. Gracias a este hecho, la República Checa es uno de los países que no tiene ningún problema con el cumplimiento de los compromisos que se desprenden del Protocolo de Kioto, que impone reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero en un 8% en comparación con el año de referencia 1990.
Debido al hecho de que la República Checa ha reducido dichas emisiones en un 25%, es uno de los países que pueden ofrecer derechos de emisión a aquellos países que hasta la fecha no han logrado cumplir los difíciles requerimientos del Protocolo de Kioto.
La República Checa se vio obligada a protestar contra el modo en que la Comisión Europea estableció las emisiones previstas para el periodo 2008-2012 porque la Comisión Europea, al establecer una cantidad total de derechos de emisión para dicho periodo 2008- 2012, sin justificación alguna rechazó la propuesta del plan nacional presentado por el Gobierno checo. No me parece correcto dar la impresión de que mi país, llevado por el temor de su capacidad para competir, pone en duda la necesitad de proteger el medio ambiente. Todo lo contrario, otros Estados miembros de la UE deberían reducir la emisión de los gases de efecto invernadero, tal como lo logró la República Checa y otros nuevos Estados miembros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de agosto de 2007