Creo que cualquier persona que ostente un cargo público debe estar sujeta a la crítica, lo cual no quiere decir que al mismo tiempo no tenga que ser objeto del máximo respeto en todos los sentidos. ¿No se puede criticar sin ofender? Soloantemil.
La crítica política a la Monarquía y la defensa de la República son perfectamente legales y legítimas en cualquier democracia, faltaría más. En cuanto a la familia real, debe mantenérsele el mismo respeto que a cualquier otra. serrania.
Los límites en la crítica no deben existir, porque esto es un país democrático en el que la opinión es libre, y debe y puede ser publicada cuando sea necesario. No obstante, la Corona es la jefatura del Estado, y debe ser objeto de especial cuidado por todos. Ioannes.
La Monarquía es el sistema más antidemocrático que existe. El jefe de Estado o Rey no es elegido, sino concebido. Esto significa que puede ser bueno, los menos, o malo, la mayoría. kaliopeo.
Se debe criticar todo lo relacionado con su labor política y respetar, como al resto de los ciudadanos, su vida privada. Los españoles le dimos legitimidad cuando en referéndum votamos nuestra Constitución, mal que le pese a algunos republicanos que hacen muy bien en defender su opción política, pero deberían ser más rigurosos en sus argumentos. Felipe Tudela.
La sátira a los poderosos es una sana tradición democrática de siglos (que es algo que España no tiene). La portada de El Jueves no atribuye a los Príncipes ningún comportamiento, ni les acusa de nada. No hay, pues, calumnia. Es lógico que se sientan ofendidos, pero si la libertad de prensa terminase donde alguien se pudiera sentir ofendido, sencillamente no existiría. horseshoe.
Ni más ni menos que el mismo límite que se nos ponga a cualquier familia, y digo familia porque interpreto Monarquía como a la familia "real". leinad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de septiembre de 2007