La trabajadora de 49 años que resultó herida en la explosión registrada el jueves en la fábrica de perfumes de Briseis en Benahadux (Almería), y que estaba ingresada en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, falleció ayer a causa de las quemaduras que sufrió en el incidente. La víctima tenía quemaduras de segundo y tercer grado en el 93% de su cuerpo, según informaron fuentes del hospital, lo que acabó causándole la muerte después de permanecer un día en la unidad de quemados del centro.
En el hospital aún permanece, ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos, el segundo herido que fue trasladado a Sevilla, un joven de 18 años que tiene quemada más del 80% de la piel y cuyo pronóstico es muy grave, indicaron las fuentes. Otras dos empleadas de la fábrica, de 33 y 41 años de edad, permanecen ingresadas en el Hospital Regional de Málaga con heridas de gravedad, donde fueron derivadas ayer desde Almería.
Otras siete personas, entre ellos dos mujeres de 27 y 34 años con quemaduras leves y un hombre de 39 años, que también resultaron heridas por el incendio recibieron el alta tas ser atendidas en los hospitales Torrecárdena y El Toyo, de Almería.
Catorce siniestros
La factoría de Briseis en Benahadux (Almería), en la que el jueves resultaron heridos 11 trabajadores a consecuencia de una explosión, registró 14 siniestros laborales desde 2004, de los que uno fue de carácter grave, según informaron fuentes de la Consejería de Empleo.
Estos medios señalaron que, al margen de estos datos, la empresa de perfumes no destaca por incumplimientos de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales.
Para esclarecer si en el caso del siniestro ocurrido se produjo algún tipo de vulneración de la ley, la inspección de trabajo puso en marcha una investigación que se inició a a las 11.00 horas de ayer, una vez extinguido el incendio originado en la fábrica a consecuencia de la explosión.
Un técnico se desplazó al lugar, donde poco pudo esclarecer puesto que el estado en el que quedó la nave en la que se produjo la deflagración, catalogado por los bomberos de siniestro total, imposibilitó cualquier tipo de inspección en profundidad o recogida de indicios.
El próximo martes 11 de septiembre han sido citados a declarar varios testigos de lo ocurrido, así como responsables de la empresa que deberán presentar toda la documentación que posean sobre el plan de prevención de riesgos laborales que rige en la factoría.
Once trabajadores de la misma resultaron heridos a consecuencia de la deflagración, cuyo origen pudo ser el reventón de una tubería para el transporte de alcohol junto a un cuadro eléctrico, lo que provocó una explosión que destruyó la fábrica.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de septiembre de 2007