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UGT defiende el acuerdo con Ford y asegura que no habrá ninguna pérdida de derechos adquiridos

El secretario general de UGT-Ford, Gonzalo Pino, defendió ayer en una asamblea informativa con sus afiliados el acuerdo alcanzado con la dirección europea de la multinacional en Düsseldorf. Pino negó, frente a lo que insinúan las otras centrales sindicales de la factoría de Almussafes, cualquier posible pérdida de los derechos adquiridos y dijo que con este convenio "se ganan cosas muy importantes y, fundamentalmente, el empleo".

Pino señaló que el único compromiso alcanzado por su sindicato con Ford fue "la paz laboral". A cambio, el presidente de la multinacional del automóvil en Europa, John Fleming, se comprometió a asegurar el empleo, una producción anual de 350.000 unidades al año, nuevos productos para la factoría valenciana y una inversión de 425 millones de euros en la planta. El dirigente ugetista explicó así el acuerdo en una asamblea en la que estuvo presente el secretario general de la UGT del País Valenciano, Rafael Recuenco.

El responsable de UGT en Ford se mostró convencido de que "día a día" se va a demostrar que el acuerdo alcanzado "puede mejorar las condiciones de los trabajadores" porque contempla "una inversión muy fuerte" que, en su opinión, impide que "puedan ocurrir situaciones negativas" en el futuro.

Pino se mostró convencido de que el acuerdo fue posible "gracias a los empleados" que pese a trabajar "en condiciones pésimas, tanto por las instalaciones como por las herramientas, han hecho lo que la empresa necesitaba, en cuanto a calidad y productividad". Dos condiciones que fueron determinantes para influir en la decisión de Ford. "Le convencimos [a John Fleming] de que la factoría de Almussafes es más rentable que el resto de plantas europeas".

El dirigente ugetista explicó que el origen de las negociaciones se sitúa en agosto de 2005, cuando la compañía anunció que el modelo Ka se iba a producir en Polonia o Rumanía. Pino añadió que se dirigió al resto de las centrales sindicales con representación en el comité de empresa de Ford -CC OO, CGT y PUT- pero que comprobó que "no había la misma ambición para resolver el problema".

Pino se mostró muy crítico con el referéndum convocado por el resto de sindicatos sobre el acuerdo alcanzado con la dirección, calificándolo de "falta de respeto absoluta. No es posible que una minoría decida hacer una votación que no da participación a todo el mundo, no tiene ningún control y en la que no hay ningún censo". Muy crítico, el secretario general de UGT-Ford dijo que "no se puede hacer una votación con cajas de cartón a la salida de la fábrica de una forma absurda. ¿Quién dice que la participación fue de un 70% y no de un 35%?", se preguntó.

El secretario general de CGT-PV, Antonio Pérez Collado, exigió ayer a UGT que respetara "la opinión mayoritaria" expresada en el referéndum y exigió a Pino y a Rafael Recuenco, respectivamente, que mostraran "el texto íntegro del acuerdo". El líder de la CGT defendió la validez de la consulta realizada y acusó a UGT de haber utilizado el mismo método.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2007