La conselleira de Educación presume de tener la paciencia de una campesina. Laura Sánchez Piñón (Buenos Aires, 1954) está dispuesta a esperar el tiempo que sea necesario para recolectar los frutos que dice haber sembrado en los dos años que lleva dirigiendo la educación en Galicia. El próximo miércoles empieza un curso escolar cargado de algunos de estos cambios. Esta catedrática de Genética vuelve al cole tras una ruptura con el PP en la política lingüística y un encontronazo con el BNG por las enseñanzas en las galescolas.
Pregunta. ¿Están preparados los profesores para impartir ya al menos la mitad de las asignaturas en gallego?
Respuesta. En julio y septiembre se han celebrado cursos de formación y vamos a desarrollar otros cursos específicos en las materias que se impartirán en gallego. Los libros de texto ya están listos, porque en febrero, cuando teníamos el consenso, las editoriales se pusieron a trabajar. Es un trabajo con el que hay que continuar pero a día de hoy tenemos todos los recursos para iniciar el curso cumpliendo el decreto.
"Tenemos todos los recursos para aplicar ya el decreto del gallego, pero se cumplirá de forma progresiva"
"Galicia tiene el mejor sistema de gratuidad de libros de España. No se puede tachar esta medida de populista"
"El debate sobre Eduación para la Ciudadanía es político. Sus contenidos ya se impartían antes"
"Cuando llegamos al Gobierno se invertían por alumno 4.500 euros, ahora destinamos 6.200"
P. Los profesores de los centros concertados no superan una oposición en la que deben demostrar que saben gallego. ¿Puede ser éste un problema?
R. Por nuestros datos, en los centros concertados el cumplimiento del decreto anterior era bueno. El decreto debe cumplirse de manera progresiva y no notamos diferencia entre públicos y concertados. Hay que cumplirlo pero sabiendo que los profesores se pueden formar y que hay que mejorar los materiales. Un decreto no se aplica en un día.
P. ¿Se crearán mecanismos de control especiales para comprobar que el decreto del gallego en las aulas se cumple?
R. El decreto establece una evaluación anual sobre su cumplimiento con la perspectiva de mejorar. Van a participar profesores y alumnos y lo realizará la Inspección.
P. ¿Ha hablado con el PP después de la ruptura del consenso sobre el gallego en las aulas?
R. No, yo particularmente no.
P. ¿Tiene previsto un acercamiento para restablecer la unidad?
R. La última conversación fue el día anterior al Consello de la Xunta
[que aprobó el decreto].
P. ¿A qué achaca el cambio de postura de los populares?
R. No hay ninguna razón objetiva. El decreto fue el que se pactó en febrero, no ha cambiado. Lo que hace es poner en una norma lo que dice el Plan de Normalización Lingüística que aprobaron los tres grupos. El cambio de situación en la política nacional igual puede marcarlo, pero eso lo debe decir el PP.
P. ¿Se refiere a instrucciones desde el PP de Madrid, ajenas a la dirección gallega?
R. Sí, ajenas. Creo que los votantes del PPdeG no entienden esto.
P. Ellos argumentan que ustedes no han respetado los cambios propuestos por el Consello Consultivo para no discriminar a los castellanohablantes.
R. Sí se introdujeron cambios, solicitados mayoritariamente por el PP. El decreto garantiza el aprendizaje de las dos lenguas en todos los niveles educativos. Esa filosofía nos unió y no ha sido modificado para nada en eso.
P. Falta un año para que se imparta en Galicia Educación para la Ciudadanía. ¿Se intentará desde la consellería abrir un diálogo para evitar la crispación de otras comunidades?
R. A diferencia de otras comunidades, en Galicia no notamos ninguna oposición significativa a la asignatura. Los representantes de la Iglesia no se han manifestado y los colegios católicos tampoco. Es un debate que no tiene una base sólida educativa. Sus contenidos ya se estaban explicando sin ningún tipo de problema en diferentes materias anteriormente: en Historia, la Constitución; en Sociales, los distintos tipos de gobierno, y en Conocimiento del Medio, los distintos tipos de sexualidad. Lo que se hace es darles una unidad.
P. Entonces, ¿cuál es el debate?
R. Está fuera del sistema educativo. Es un debate absolutamente político. Algo que se explica en todos los países europeos no debería suscitar este rechazo.
P. El PP y la Iglesia critican que se estudie el matrimonio homosexual y que no aparezca Dios en los contenidos morales.
R. Hay una confusión entre lo que es la moral pública y la moral privada. El conocimiento de la existencia de diversos tipos de matrimonio no tiene que ver con que en la moral individual uno tenga que optar por todos.
P. ¿Cree que deberían enseñarse en casa esos contenidos a los que se refiere la Iglesia?
R. Exactamente. Eso forma parte de la moral y la ética privada, y el conocimiento de la ética pública sí forma parte de la escuela. El conocimiento es muy importante. Hace 30 años se debatía científicamente si la homosexualidad era una enfermedad. Hoy está totalmente demostrado que no, y por tanto es muy importante tener ese conocimiento para tomar decisiones morales libres de prejuicios. Después las opciones son individuales y forman parte de lo privado.
P. ¿Podrán adaptar los colegios católicos los contenidos de la asignatura a su ideario?
R. El nivel de desarrollo de los contenidos mínimos que se marcan en el decreto nunca es tan extenso que no permita al profesor lo que se llama libertad de cátedra. La adaptación de una materia la hace el profesor.
P. ¿Teme que con Educación para la Ciudadanía pase lo mismo que con el decreto del gallego? ¿Que la tranquilidad a la que se refería antes se rompa cuando se empiece a impartir aquí?
R. No lo percibimos, igual que en febrero no lo percibíamos con el gallego. Pero es cierto que nos enfrentamos a unas elecciones generales y el PP está poniendo el acento en temas como éste. Eso afecta a toda la sociedad. Pero los ciudadanos ya saben que no es un debate educativo.
P. ¿Se incrementa este año el número de niños matriculados este curso en Educación Infantil?
R. Crece un 2,42% con respecto al curso pasado, en el que también creció un 1,7%. Se debe a que hay un mayor número de niños de 3 años que van al colegio, en una etapa que no es obligatoria pero que el Gobierno de Zapatero hizo gratuita y universal. También se debe al repunte de la natalidad y a la inmigración.
P. Los contenidos de esta etapa provocaron algunas de las fricciones de las últimas semanas en el bipartito. Vicepresidencia mantiene que enseñará el himno en las guarderías. ¿Le preocupa esta medida?
R. A mí me preocupa que cuando se apliquen los curricula educativos se haga con la sensatez sobre lo que se debe explicar en cada tramo de edad. La norma hay que cumplirla en la racionalidad. De 0 a 3 años los objetivos son aprender a convivir, aprender a expresarse... Estamos convencidos de que los padres y educadores tienen la sensatez para saber lo que un niño tiene que aprender.
P. ¿Puede dar órdenes un órgano político a un educador sobre lo que debe impartir en el aula?
R. No. Ningún órgano político puede hacerlo. Hay un decreto que fija los objetivos y los contenidos y luego una sensatez en su aplicación.
P. ¿Confía en que haya sensatez en los educadores, en los padres y en Vicepresidencia?
R. Totalmente. Sé que se va a aplicar con sensatez el decreto con los contenidos que se fijan.
P. Este año se estrena la gratuidad de los libros en todas las etapas, reducción de jornada para los maestros, incremento de plantillas, comedores en todos los colegios de las ciudades... Hay quien la acusa de dedicar su presupuesto a medidas populistas.
R. Invertir en educación es invertir en desarrollo. Cuando llegamos al Gobierno se invertía por alumno no universitario 4.500 euros, ahora invertimos 6.200. Es un salto cualitativo. Los países más avanzados invierten en torno al 6% del PIB en educación y nosotros y el Estado estamos en el 4,8%. Si somos ambiciosos, nos queda mucho todavía. Cualquier medida que lo que pretende es crear una igualdad de oportunidades real nunca se puede considerar populista. En la mayor parte de los países europeos los libros de texto son gratuitos y Galicia, en este curso que empieza, tiene el mejor sistema de gratuidad de libros de España. No sólo está en todas las etapas obligatorias, sino que la cantidad media que se da es la mayor. No se puede tachar de populista.
P. Los frutos en educación se recogen muy tarde. ¿Tiene la sensación de que sus medidas se venden peor que las del resto de sus compañeros de Gobierno?
R. En Educación tenemos muchas medidas muy apreciadas por el ciudadano que ya estamos viviendo. Este año tenemos la gratuidad de los libros, estamos asistiendo a la extensión de los comedores, el cambio en nuevas tecnologías ha sido de 180 grados y acaban de salir 1.500 estudiantes a estudiar lenguas a otros países. También en esto estamos a la cabeza de España, porque en Cataluña se les pagan estos viajes a 1.300 estudiantes. Sí es verdad que otra parte que estamos sembrando se verá en el futuro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2007